Páginas

lunes, 1 de junio de 2020

Cien maneras de hacer menos frustrante la vida de las personas de color

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Siendo una mujer de color con muy poca paciencia ante la basura racista, he conseguido rodearme de personas blancas que están conscientes de los privilegios que tienen y se esfuerzan por hacer de este mundo un lugar menos horrible y frustrante para las personas de color. Esto significa que a menudo los blancos me preguntan qué pueden hacer para que las cosas cambien, por lo que en este artículo les dejo cien maneras en que pueden contribuir a generar ese cambio. La lista está lejos de contener todas las maneras en que podemos ayudar, pero por algo hay que empezar. ¡Eliminemos juntos el racismo!

1. El hecho de que no te sea posible ver actos racistas a tu alrededor no significa que no ocurran. Cree en las personas de color cuando te cuenten que están enfrentando una situación racista.

2. No des por sentado que todas las personas de color tienen las mismas opiniones. No todos somos iguales.

3. No asumas la raza de la gente o juegues a adivinarla. NO es un juego y no es divertido.

4. Si alguien te dice que es de Uganda, haz el favor de no contestar que una vez estuviste en Nigeria.

5. Además, no te refieras a África como un país. Es todo un continente y es muy variado. De verdad, piénsalo.

6. Ah, ten por seguro que a ninguna persona de color le gusta que, al volver de tus vacaciones, presumas lo moreno que estás y digas cosas como "mira, estoy casi tan negro como tú". Por favor, deja de hacerlo.

7. No des por hecho que una persona de color sabe todo sobre su país de origen. ¿Acaso tú sabes todo sobre el tuyo? ¿O sobre otros países? Ya me lo imaginaba.

8. No asumas que nos gusta correr por ser negros, que sabemos mucho de matemáticas por ser asiáticos o que tenemos problemas con el alcohol por ser nativos americanos.

9. Piensa que somos personas autónomas e individuales. No somos los representantes de nuestra raza.

10. No hagas chistes vergonzosos para tratar de "hacer amistad" con las personas de color. Nos vamos a reír de ti, no contigo.

11. No te apropies culturalmente de nuestros memes. Son solo nuestros. Tú quédate con ese meme raro de las ciruelas.

12. Si te invito a una fiesta en mi casa, no quites a The Weeknd para poner a los Arctic Monkeys. (Sí, este punto es muy específico, pero una vez me ocurrió y todavía no lo supero. ¡Qué atrevimiento!).

13. Evita frases como "yo no soy racista, tengo un amigo negro". Todos sabemos que son ridículas.

14. Cuando no paras de quejarte de lo horribles que son los blancos, estás siendo igual de horrible.

15. No digas tonterías como "sé cómo es ser una persona de color… yo soy pelirrojo".

16. No pongas en duda que una persona sea negra si su piel es más clara. No es asunto tuyo. Otras personas negras se asegurarán de que los negros con piel clara sean conscientes de sus privilegios.

17. Nunca intentes explicarle a una persona de color qué actos son racistas y cuáles no.

18. Si ves algún ejemplo de racismo en internet, no nos lo mandes. Ya sabemos que existe el racismo, gracias.

19. Recurre a la literatura existente sobre racismo en lugar de acudir con las personas de color que conoces en busca de sus opiniones al respecto o sobre las apropiaciones culturales de las Kardashian o de Miley Cyrus. No queremos pensar en esa mierda las veinticuatro horas del día.

20. Comprende que hay días que para las personas de color son mentalmente más agotadores debido al incesante flujo de noticias. No insistas en que te demos nuestra opinión sobre la última barbaridad que haya ocurrido. Déjanos llorar a gusto.

21. Pero si queremos dar nuestra opinión sobre ello, escúchanos.

22. Comparte artículos escritos por personas de color sobre experiencias diarias que tienen que ver con el racismo.

23. Pero no seas una de esas personas extrañas y aduladoras a las que les encanta demostrarles a las personas de color en su entorno que están comprometidas con la causa. Analízalo mejor.

24. Lee libros cuyos autores sean personas de color. Te recomiendo Sister Outsider, de Audre Lorde, The New Jim Crow, de Michelle Alexander y literalmente toda la obra sobre la raza negra de Junot Díaz.

25. Ponte a ver series creadas por personas de color, como Atlanta o Insecure. Si no has visto Atlanta, te recomiendo que la veas cuanto antes.

26. Cuando veas programas de televisión y películas, haz un pequeño análisis crítico. ¿Cómo se representa a las personas de color y por qué? ¿Con qué objetivo?

27. Si vas a un museo, cuenta las obras creadas por personas de color. Si no hay muchas, envíales un correo o cuestiona al curador. Los blancos no deberían tener el monopolio de lo que se considera arte.

28. Si al leer un libro asumes que un determinado personaje es de raza blanca, pero en la adaptación para el cine el personaje es interpretado por alguien de color, acéptalo. Los blancos no son la única opción.

29. Apoya las obras de teatro escritas y protagonizadas por personas de color. El mundo del teatro está invadido por los blancos.

30. Niégate a ir a clubes nocturnos y espectáculos de drag queens o de burlesque en los que haya actos de apropiación cultural.

31. Si tienes hijos, cómprales muñecos que sean de color y libros con personajes de color.

32. Contribuye, si puedes, a las campañas de financiación colectiva de productos culturales creados por personas de color.

33. Dona dinero a los movimientos políticos comunitarios más cercanos dirigidos y apoyados por personas de color.

34. Apoya el pequeño comercio de las personas de color.

35. Si eres de clase media o alta, evita mudarte a una zona que ha estado poblada históricamente por personas de color de clase baja. La gentrificación desarticula las comunidades.

36. No des por hecho que las personas de color no saben hablar otros idiomas más allá de su idioma nativo.

37. Pero ten paciencia si no hablamos otros idiomas correctamente. ¿Acaso tú eres bilingüe, trilingüe o multilingüe? Lo dudo mucho. Es complicado.

38. En general, no des por hecho que queremos ser blancos o integrarnos y no nos presiones para hacerlo.

39. Admite que no puedes adivinar la religión de una persona basándote solo en su aspecto. No todas las personas del sur asiático y de Oriente Medio son musulmanas, no todos los negros son cristianos y no todas las personas del este asiático son budistas. ¿Entiendes lo que quiero decir?

40. Recuerda que no todas las personas de color son heterosexuales.

41. Recuerda que las personas de color no son más homófobas por naturaleza que los blancos.

42. Las personas pueden ser negras y a la vez homosexuales, discapacitadas, transexuales y de clase media. La raza negra es muy heterogénea y no todos somos iguales. Recuérdalo.

43. Cuando hablamos de la raza, no hablamos solo de los hombres. Repite conmigo: las intersecciones de raza y género también existen.

44. Recuerda que son las mujeres negras, las nativas americanas y las multirraciales las que tienen más probabilidades de ser violadas en Estados Unidos a lo largo de su vida. No puedes abanderar la lucha contra los abusos sexuales sin tener en cuenta la influencia que tiene la raza.

45. No nos preguntes a las mujeres negras si nuestro pelo es "natural" y no nos juzgues por llevar peluca, extensiones o el pelo alisado.

46. No nos toques el pelo, maldita sea.

47. Si tienes una novia negra, asegúrate de que en tu baño siempre haya acondicionador. Pero nunca compres el que es 2 en 1. ¡Te lo suplico!

48. No intentes nunca "implementar algún juego que implique cuestiones raciales" en la cama si nadie te lo ha pedido. Esto es muy en serio.

49. Intenta identificar los estereotipos orientales para que puedas desecharlos. Por ejemplo, no creas que las mujeres del este asiático son más sumisas y dóciles. Las personas de color son personas, no personajes.

50. Si le llamas a una mujer de color “exótica”, mereces golpearte el dedo pequeño del pie todos los días por el resto de tu vida. No. Hagas. Eso.

51. Además, intentar ligar diciendo "nunca he tenido sexo con una persona negra, asiática o indígena" es la mejor forma de conseguir que te manden al infierno.

52. Si tienes ese tipo de pensamientos fetichistas, ni se te ocurra acercarte a una persona de color.

53. Recuerda que tener hijos multirraciales no te cura el racismo ni es una forma de hacer realidad tus fantasías raciales.

54. Si estás intentando formar una familia multirracial, primero analiza bien cuáles son tus intenciones.

55. Si tienes hijos multirraciales, asegúrate de que tengan a su alrededor personas que se parezcan a ellos y comprendan su experiencia de vida.

56. Es posible ser racista a pesar de tener una pareja de color o hijos de color. Una cosa no excluye a la otra. En todo caso, tu deber es analizar todavía con más atención tu comportamiento para beneficiar a tus seres queridos.

57. Reprende a los miembros de tu familia que sean racistas por toda las tonterías que dicen en la sobremesa o en las redes sociales.

58. Enfrenta a tus compañeros de trabajo si hacen comentarios racistas.

59. En tu entorno laboral, ¿las únicas personas de color que hay son las encargadas del aseo o los ayudantes? ¿Qué puedes hacer para cambiar eso? La respuesta casi nunca es "nada".

60. Si alguien te pide que hagas un trabajo y conoces alguien de color que esté mejor calificado que tú para hacerlo, recomienda a esa persona con talento y renuncia a esa labor.

61. No nos conviertas en el empleado que encarna la diversidad en el espacio laboral, o al menos páganos extra por hacer de la empresa un lugar donde hay diversidad.

62. Niégate a hablar en un comité en el que todos sean blancos. Sin importar el tema.

63. Si en un seminario solo hay un par de personas de color y el profesor hace una pregunta sobre racismo, no mires fijamente a esas personas esperando a que respondan.

64. Si está en tu mano, da visibilidad y espacios de trabajo a los escritores de color, especialmente a las mujeres, y que eso no ocurra solo en la semana dedicada a la lucha contra el racismo.

65. Contrata a personas de color para que hagan trabajos relacionados con las razas.

66. Contrata a personas de color para que hagan trabajos relacionados con temas que no tengan nada que ver con las razas.

67. No digas cosas como “siempre hay dos versiones de la misma historia” y no hagas de abogado del diablo en las conversaciones sobre racismo.

68. En esas situaciones, limítate a escuchar.

69. No tiene ningún sentido decir cosas como "¿y qué pasa con la clase obrera blanca?". ¿Has pensado en las necesidades de la clase trabajadora que no es de raza blanca?

70. No votes por políticos racistas. No puedo creer que tenga que decir esto, pero al parecer algunos de ustedes no habían pensado en ello.

71. Intenta conocer más a tus candidatos. ¿Quién propone políticas progresistas que no criminalizan a las personas de color? Esa es la persona por la que tienes que votar.

72. Recuerden que las mujeres negras no están aquí para salvaros de ustedes mismos. Ustedes también tienen que hacer su parte.

73. Entérate de cómo se puede usar el hecho de que tú seas blanco como un arma contra los negros. Por ejemplo, las mujeres blancas deberían olvidarse del estereotipo de que los hombres negros, por naturaleza, son una amenaza para ellas. Esto lleva al asesinato de hombres negros, como en el caso de Emmett Till.

74. Usa tu privilegio blanco para colocarte en primera fila, frente a la policía, en las protestas de las personas de color. Corres mucho menos riesgo que nosotros.

75. Graba las intervenciones policiales en las que haya negros involucrados.

76. Da una alerta cuando sepas que habrá redadas y deportaciones.

77. Oponte a la islamofobia cuando la veas.

78. Si alguna vez has pensado que la frase "la vida de los negros importa" es demasiado tajante, analiza por qué te incomoda tanto el hecho de que los negros defendamos nuestra humanidad.

79. Escucha a los negros cuando dicen "no estoy cómodo en esta situación". Has visto la película Get Out, ¿no?

80. Si no has visto Get Out, hazlo y comprenderás que el terror que padecemos diariamente es real.

81. Piensa si tienes un doble estándar moral con respecto al tema de las drogas. ¿Crees que está bien que los blancos se enriquezcan traficando con marihuana, pero que los negros que la consumen deberían estar en la cárcel?

82. No lleves rastas si no eres negro. Además de ser ofensivo, no va con tu tipo de cabello. Hazte cualquier otro peinado.

83. No te refieras a las cosas como tu "animal totémico" si no eres indígena. Hay otras maneras de expresar que tienes afinidad con algo.

84. No compares la explotación de los animales con el racismo. Nunca. Va en serio.

85. No me puedo creer que tenga que decir esto en 2018, pero allá voy: no te pintes la cara de negro.

86. Ni se te ocurra decir la palabra "nigger", ni siquiera estando solo. No importa si estás escuchando rap. Solo no la digas.

87. Del mismo modo, no uses ninguna otra palabra que haga referencial a un grupo racial y tenga una connotación negativa. Incluso si solo estás repitiendo lo que alguien más dijo o lo estás leyendo.

88. Lo anterior incluye las palabras "mulato", "morenito" y cualquier otro eufemismo. No significan lo mismo que "persona de color". De verdad.

89. Comprende que Estados Unidos es un país importante debido a que les robó su tierra a los indígenas y esclavizo a muchas personas de África.

90. No te acuerdes de la raza solo en el día de Martin Luther King, sino también los 364 días restantes del año.

91. Además, no cuestiones su legado ni lo utilices para decir que los negros deberían conformarse con la vida que les ha tocado.

92. Piensa en la influencia de la raza hasta en los momentos en los que no haya ninguna persona de color presente, en cualquier lugar y situación. Las personas de color tienen que hacerlo, así que tú también.

93. Recuerda que el hecho de que seas homosexual, mujer, transexual, de clase baja o discapacitado no te excluye de tener privilegios como persona blanca.

94. Haz que tus actos feministas sean útiles para todas las mujeres en lugar de proclamarte "feminista interseccional". Valen más los hechos que las palabras.

95. No creas que puedes comprender lo que se siente sufrir un acto racista. No puedes. Ese es el punto de todo esto.

96. Comprende que todo en tu vida se ha visto afectado por el hecho de ser blanco. De no haber nacido blanco, todo habría sido mucho más difícil para ti.

97. Agradece que alguien te haga ver cuando estás siendo racista. No te pongas a la defensiva.

98. Olvídate del sentimiento de culpa por ser blanco, no sirve para nada. Deja de castigarte por ello, en lugar de eso esfuérzate por ser mejor.

99. Admite que luchar contra el racismo no tiene nada que ver contigo ni con tus sentimientos, sino que se trata de liberar a las personas de color de un mundo que intenta oprimirlos a diario.

100. Y recuerda que para ser una aliado hay que tomar acciones, no solo hablar. No puedes ser un aliado de las personas de color solo por el hecho de decirlo, es algo que debes corroborar continuamente con tus actos.

Kesiena Boom https://ift.tt/eA8V8J

Tacto, abrazos y sexo: ¿se aplazan por la pandemia?

Este texto fue publicado originalmente por Mutante.

“Lo conocí en Bumble durante la cuarentena. Teníamos muchas ganas de vernos. Llevábamos tres semanas conversando y habíamos tenido varias citas por videollamadas”, nos dijo Natalia, de 33 años, cuando relató la primera vez que rompió la medida de aislamiento obligatorio. “Nos encontramos en su casa y durante el trayecto tomé varias precauciones: viajé en mi carro y no toqué ninguna superficie. Al llegar, me lavé las manos, me quité los zapatos y la chaqueta, pero en adelante ya no hubo más distanciamiento. La idea del encuentro era justamente lo contrario”.

Aunque parece que ya nos vamos acostumbrando a los abrazos, caricias y polvos aplazados que la pandemia ha dejado a su paso, hay quienes no conformes con esto han decidido romper la norma para encontrarse con los suyos. Mutante lo corroboró con un sondeo respondido por 286 personas, de las cuales el 39% dijo haber salido de su casa al encuentro con alguien más durante la cuarentena nacional decretada por el gobierno nacional.

Es una realidad. Existe una tensión entre el cuidado epidemiológico y las urgencias afectivas.

La mayoría de personas entrevistadas luego de haber dado una respuesta afirmativa en el sondeo asegura que antes de salir se pone tapabocas y se lava las manos. Procura ir en taxis o en carros particulares. Cuando llega donde su visita, deja a la entrada sus zapatos y ropa. Algunos se bañan. Pero después, cuando por fin acaba la hazaña aséptica, casi todos se liberan del tapabocas y se olvidan de los dos metros de distancia que promueven los epidemiólogos y las campañas oficiales de prevención; como si al pasar el umbral de la puerta de entrada la confianza en el otro fuera suficiente blindaje contra el virus.

“Él había salido antes para mercar y hacer vueltas de banco, yo no había salido nunca, pero había recibido domicilios. En últimas sólo nos quedaba confiar en que el otro había sido precavido”, agregó Natalia.

Luego de hacer una lista colectiva de preguntas sobre el contacto en cuarentena, Mutante buscó a expertos y expertas para intentar responder las dudas más frecuentes sobre qué hacer antes y durante una visita y sobre cómo —si es posible— gestionar los abrazos, los besos y el sexo.

Julián Fernández Niño, Doctor en Epidemiología; Rubén Darío Gómez, Doctor en Salud Pública; Silvana Zapata, Master en Epidemiología; Andrés Molano, Doctor en Desarrollo Humano y Educación, y Milton Murillo, psiquiatra y experto en ciencias del comportamiento, ayudaron a darle forma al ejercicio.

Todos fueron muy enfáticos en que en este momento es necesario limitar al máximo el contacto físico con otras personas; también aclararon los riesgos a los que nos enfrentamos si decidimos ver y sentir a los demás. Aquí compartimos algunas de sus respuestas, que podrían ayudar a resolver el dilema entre la necesidad de contacto y el cuidado biológico.

Los testimonios que acompañan las preguntas corresponden a trece personas que rompieron la cuarentena para encontrarse con los suyos.

Sobre la salud mental y el aislamiento

“Salí a verme con una amiga por mi propia salud mental. Necesitaba un cambio de ambiente, un respiro”, Andrés*, 20 años.

¿La falta de contacto físico puede tener repercusiones en nuestra salud física o mental?

Milton Murillo (MM): Sí. Somos animales y requerimos de contacto físico para sobrevivir y mantener un equilibrio emocional. Hay una hormona llamada oxitocina, la hormona “del amor”, que se libera con el contacto físico y nos protege contra enfermedades mentales. Algunas de las consecuencias en este aislamiento pueden ser la aparición de síntomas depresivos, ansiedad y alteraciones en el patrón del sueño.

*

“Cuando salí, tuve un dilema interno: ‘¿estoy siendo irresponsable? ¿qué pasaría si me llegara a contagiar o si contagio a alguien?’”, Camilo, 23 años.

¿Por qué las personas insisten en contactar con otras, aún bajo la amenaza de un posible contagio?

Andrés Molano (AM): Hay un fenómeno de agotamiento de la cuarentena. La incertidumbre y la cantidad de tiempo que ha durado el aislamiento genera una sensación de “estamos mamados”. Esto ha generado una necesidad de establecer relaciones sociales que nos estimulen emocionalmente. La ausencia del contacto, en este punto, motiva a que mucha gente considere ir a ver a alguien.

Antes de una visita

“Aunque tenga pánico de tocar la perilla de la puerta, me emociona viajar 50 minutos en taxi, solo por ir a verlo”, Adelaida, 22 años.

¿Cuál es el medio de transporte más seguro en caso de visitar a alguien?

Julián Fernández Niño (JFN): Caminar, ir en bicicleta o en carro particular es ir más seguro que ir en el transporte público. Si vamos en transporte público, porque no hay más opción, lo mejor es viajar en horas no pico, ojalá en rutas que tengan menos personas. En estos casos, el uso del tapabocas es indispensable.

*

“Me he sentido muy sola en la cuarentena. Entonces decidí ir en taxi desde Medellín a Itagüí a visitar a unos amigos. Pasé ahí dos días”, Juliana, 32 años.

¿Qué precauciones deberíamos tener en cuenta si vamos a viajar entre ciudades o municipios diferentes?

Rubén Darío Gómez (RDG): No deberíamos salir de la ciudad a visitar a nadie. Si es completamente necesario, es ideal llevar tapabocas siempre y viajar en un vehículo particular. Si viajamos en bus, el riesgo es más grande porque no sabemos si antes hubo gente contagiada. La idea es permanecer en aislamiento durante 14 días después de viajar, ya que después de ese periodo no tendremos riesgo de ser portadores.

Durante una visita

“Tuve dos ataques de pánico y decidí acudir a terapias presenciales una vez a la semana. Mi terapeuta y yo tomamos las medidas correspondientes para nuestras sesiones, pero es muy raro llorar con un tapabocas encima”, Alma, 26 años.

Si decido encontrarme con alguien, ¿debo permanecer con tapabocas?

Silvana Zapata (SZ): Por supuesto, siempre que estemos en compañía de otra persona con la que no convivamos debemos usarlo. Está demostrado que la transmisión aumenta si no hay protección frente a las gotas expulsadas por personas al toser, estornudar o hablar. Por su peso estas pueden caer rápidamente a superficies y pueden pasar a las manos de otras personas, quienes las llevan a su boca, ojos o nariz.

JFN: Sí, en especial si la persona es mayor de 60 años o tiene alguna enfermedad crónica. Sin embargo, mantener una distancia de dos metros puede ser más efectivo que el tapabocas. Otra recomendación es intentar hablar con las personas no tan de frente, sino en diagonal para evitar que se salpique saliva. Es importante evitar las tres ‘C’: espacios cerrados, congestionados y con contacto cercano.

*

“La primera vez que salí para ver a mi mamá me sentí muy bien, me sentí nostálgica. Ahora que lo hago un poco mas seguido, me siento normal”, María, 31 años.

Si la visita es a mi hermano o mi mamá o a alguien en quien confío y que se ha cuidado, ¿también tengo que usar tapabocas?

JFN: La recomendación es usar el tapabocas con cualquier persona con la que no vivamos. El nivel de precaución que deberíamos tener no debería medirse en función de la confianza: nadie está exento de contagiarse aunque se cuide mucho. La probabilidad nunca es cero.

RDG: ¿Estarías dispuesto a infectar a quienes más quieres? No lo creo. Es importante garantizar el cuidado de todos. Es un acto de corresponsabilidad, porque si bien ellos pueden cuidarse mucho, tú al salir ya estás aumentando tu probabilidad y la de ellos de contagiarse.

*

“Para salir de mi casa me iba con ropa de viaje, el mercado y mi maleta. Al llegar a su casa, me quitaba la ropa y me bañaba. Luego me ponía ropa limpia y ponía a lavar la ropa del viaje. Luego limpiaba toda la comida. Al regresar a mi casa volvía a hacer lo de bañarme y cambiarme de ropa”, Paola, 26 años.

Además del tapabocas, ¿qué otras medidas debería implementar si voy a visitar a alguien o si alguien viene a visitarme?

JFN: Si tienes síntomas respiratorios o la otra persona los tiene, es mejor no hacer la visita. Apenas lleguemos es clave lavarnos las manos abundantemente e insistir en la distancia, dos metros son recomendados.

No está demostrado que lavar toda la ropa después de llegar sea efectivo, excepto para las personas que trabajan en el sector de la salud. Si se puede, deberíamos preferir las visitas al aire libre, pero si deben ser en una casa, lo ideal sería abrir las ventanas y las puertas.

Sobre el contacto, los abrazos y el sexo

“Fui a la casa de mi hermana con mi novio. Ella estaba con el suyo. Jugamos juegos de mesa, vimos películas, cocinamos y tomamos vino. Fue liberador”, Alma, 26 años.

En algunos países se permiten encuentros de pocas personas, ¿cómo podemos hacerlo responsablemente?

JFN: Apenas está comenzando la pandemia, por eso no es prudente hacer reuniones. Si las personas deciden hacerlo, debería ser al aire libre y con distancia social. Es algo que podríamos empezar a hacer después de evaluar el primer pico —que podría suceder en las próximas semanas en el caso colombiano—, pero ahora lo que tenemos que hacer es disminuir al máximo el contacto social.

*

“Visité a mi mamá de 59 años porque estuvo enferma del estómago. Quería que se sintiera acompañada, pero sabíamos que nada de abrazos ni de besos”, Tatiana, 29 años.

¿Qué tipo de contacto físico o gestos de cariño puedo tener con las personas a las que visite? ¿Puedo dar “abrazos rápidos”?

JFN: Aquí entra en balance la prudencia con la dimensión humana de querer contactar a otros. Yo diría que en el caso de que sea un adulto mayor o con enfermedades crónicas, deberíamos evitar cualquier contacto físico, en especial si hemos incumplido la cuarentena.

Como epidemiólogo, mi recomendación es evitar a toda costa este tipo de contacto, pero mi posición como ser humano es encontrar medidas más simbólicas para expresar el afecto. Intentemos encontrar maneras no físicas de expresar el afecto. Puedo entender que algunos insistan en hacerlo, sobre todo después de tantas semanas. En este caso recomiendo un contacto corto, alejado de la cara y las manos, como tocarse los codos o tocar los hombros manteniendo una distancia en medio de los dos cuerpos. Esto no debería hacerse en ningún caso con adultos mayores ni personas enfermas. Pero si alguien sano quiere tener más contacto con alguien sano, debe ser consciente que eso implica un riesgo.

RDG: Si el virus se transmitiera únicamente por vías respiratorias, tendría sentido dar abrazos rápidos. Y aunque la probabilidad de que nos contagiemos por un contacto efímero es bajita, no es nula. Por el momento ni abrazos, ni besos, ni dar la mano.

Actualmente hay 108 grupos en todo el mundo trabajando en este tema. De estos, hay 7 vacunas que ya están en experimentación en humanos; por el lado de la ciencia soy optimista.

*

“Tuvimos sexo con la protección usual: condón y anticonceptivos, pero no tuvimos precauciones adicionales”, Natalia, 33 años.

¿Qué precauciones debo tener o a qué acuerdos puedo llegar en caso de que vaya a tener un encuentro sexual?

JFN: Pretender regular la intimidad de las personas desde la salud pública es algo muy complejo, pero podría dar unas recomendaciones generales. Tener una pareja estable puede ayudar, pero estar en contacto con alguien más, así sea de confianza, no quiere decir que el riesgo sea cero. Cuando entramos en contacto con otra persona, nuestro riesgo es distinto a cero.

Pero si lo quieres hacer, lo primero es ser consciente del riesgo. Evitar los besos durante el acto sexual, así como las posiciones que propicien el contacto cara a cara puede ayudar. También es recomendable buscar que suceda en lugares ventilados.

Lo más importante y lo que las personas deben pensar es: saber cuál es su riesgo, estimarlo y tomar decisiones informadas.

* Los nombres de quienes contaron las historias de sus salidas en cuarentena fueron cambiados para proteger su identidad.

María Claudia Dávila y Daniela Duque https://ift.tt/eA8V8J

15 platillos de una sola olla porque estamos cansados de lavar platos

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Lo que pasa con los platos es que parpadeas y de alguna manera se han triplicado, como si un ejército de elfos se hubiera metido a tu casa, dejando un montón de platos en el fregadero y un rastro de cuchillos embarrados de mantequilla de maní porque los vas a "usar de nuevo". Para la mayoría de nosotros, pasar más tiempo en casa probablemente implica cocinar más, y eso significa darse cuenta de cuán fastidioso es limpiar después. Por desgracia, el proceso de cocinar no termina con la degustación.

Algunos días, solo estás... Extremadamente. Cansado. De. Todo. A menos que cambies tu vajilla a cartón o papel —que no respaldamos por el bien del medio ambiente— es posible que te preguntes cómo alimentarte sin terminar con tantas cosas que limpiar. Sí, los fideos instantáneos son una "comida de una sola olla", pero la categoría es mucho más amplia: hay muchos platillos que puedes preparar usando un tazón grande o una sartén, para que tu vida sea un poco más fácil.

Por fortuna para todos aquellos que somos impacientes y no tenemos lavaplatos, estos platillos de una sola olla mantendrán simple el proceso de cocinar, para que tus pobres y agrietadas manos y tú puedan descansar.

Receta de camarones rebozados

El tipo de platillo donde lo único que tienes que hacer es ponerlos en una sartén. Omite el plato extra y sirve estos camarones al horno con pan crujiente para absorber toda la bondad de la mantequilla de ajo.

Receta de desayuno tipo americano

Lo mejor de un desayuno tipo americano es que puedes servirlo y comerlo directamente de la sartén (ten en cuenta el mango caliente, por supuesto) y eso solo se suma a su atractivo hogareño.

Receta de pollo asado y papas al vinagre

Con vinagre de vino tinto y miel puedes preparar un platillo rápido de pollo y papas con mucho sabor pero con la menor cantidad de platos posibles.

Receta de pizza de peperoni

No importa cuántos videos de YouTube mires, la técnica de "estirar la masa de pizza arrojándola con las manos" nunca es tan fácil como parece. Ahórrate el estrés formando tu pizza casera en una bandeja, como lo haría cualquier abuela italiana.

Receta de salmón crujiente y papas

Aquí te mostramos cómo hacer una piel de salmón perfectamente crujiente —y todo el platillo— para preparar en tu sartén de hierro fundido.

Receta de salmón con vegetales

Limpiar después de un platillo preparado en bandeja, como este salmón al horno con verduras de primavera, es aún más fácil si recuerdas forrarlo con papel de aluminio (cuanto más grueso, mejor), así que hazle un favor a tu Yo del Futuro.

Receta de pollo ahogado en gravy

El ahogado es una técnica clásica del sur para cubrir carne o verduras en una salsa sedosa y con sabor a tocino. Este pollo ahogado de la chef Kia Damon está basada en la comida con la que creció, y es un platillo suficientemente serio para cualquier comida de la semana.

Receta de estofado de cerdo y frijoles negros

Un gran porción de estofado es el campeón de los platillos de una sola olla, pero éste está lleno de carne de cerdo y frijoles negros.

Receta de curry de garbanzos y coco

La leche de coco, los garbanzos, el curry en polvo y las nueces de la India se unen en nuestro estofado de garbanzos favorito, y aunque agregamos espinacas congeladas, puedes sentirte mejor si las cambias por otro vegetal fresco que se ajuste al platillo. ¿Algunas hojas de col, tal vez?

Receta fácil de Ribollita

Esta sopa fácil de hacer a base de pan, frijoles, verduras y queso te mantendrá alimentado durante días.

Receta de carne de res condimentada con huevos y cebollines (Vaavishkaa)

Si te gusta guisar tomates, hornear huevos y usar un trozo de pan para limpiar el plato cuando preparas shakshuka, entonces el vaavishkaa, una mezcla especiada de todas esas cosas, pero con carne molida, encajará perfectamente en tu mesa de desayuno.

Receta de ensalada de espárragos y guisantes

Repleto de espárragos, guisantes y hierbas, este plato grande y fresco de sabor primaveral es el tipo de ensalada que puedes comer con las manos, si quieres evitar lavar los platos.

Receta fácil de ensalada antipasto

Este enorme bowl de ensalada que casi no requiere esfuerzo contiene varios divertidos vegetales enlatados que puedes encontrar en tu despensa.

Receta de hamburguesas de pavo con queso

Aquí hay una forma de usar tu bandeja de Pyrex para algo más que no sean brownies. Este gran lote de de hamburguesas de pavo con queso al horno alimentarán a toda una multitud, o a una sola persona, si tienes mucha hambre.

Receta de fideos

Los chefs Ken Oringer y Jamie Bissonnette son los dueños de Toro, un bar de tapas estilo Barcelona, y sus fideos de sartén son como una paella a base de pasta que utiliza todos los ingredientes sin usar de tu refrigerador y alacena. Toma la fórmula de esta receta y síguela: lo único que realmente necesitas son fideos, cebollas, ajo y caldo.

Receta de sopa de pollo, limón criollo y acelgas suizas

El apio y las zanahorias tienen el monopolio en la sopa de pollo, pero no tiene por qué ser así. Esta versión mantiene la sopa radiante y fresca con limones criollos y acelgas suizas, para un tipo de sopa más inspirada en la primavera.

Munchies Staff https://ift.tt/eA8V8J

Abuelo, cuéntame algo

Aquí otro capítulo de 'Cuéntame algo', nuestra mini serie en la que algunos abuelos y abuelas nos cuentan cómo se sienten durante el aislamiento.

VICE Staff https://ift.tt/eA8V8J

El lucrativo crecimiento de la industria de los influencers virtuales

Artículo publicado originalmente por VICE Reino Unido.

Mientras que Japón está en confinamiento, Liam Nikuro sigue publicando en Instagram.

Recargado en una máquina arcade con el juego Samurai Spirit, el influencer parece andar de un lado para otro en el distrito Shibuya de Tokio. "Necesito uno de estos juegos en casa durante esta cuarentena #stayhome", dice el pie de foto. Puede haber cierta indignación por parte de los 14.500 seguidores de Liam por estar ignorando las reglas de la cuarentena, si no fuera por el hecho de que el joven de 21 años no existe en absoluto.

Liam, el primer influencer virtual masculino de Japón, es producto de 1Sec, una compañía fundada en enero de 2019. Sus publicaciones se originan en el cuarto piso del edificio Higashiyama Oriental en el distrito residencial de Tokio, Meguro. Las instalaciones de 1Sec, lucen como un startup normal: una oficina pequeña con un staff de personas jóvenes, principalmente en sus veintes, recostados precariamente en sus sillas escuchando hip-hop instrumental de fondo.

Son las 6PM, y aunque la luz afuera se ha desvanecido, el equipo sigue discutiendo la propuesta de hacer una versión femenina de Liam. "¿Qué nombres suenan tanto japoneses como ingleses?" alguien reflexiona desde el otro lado de la habitación.

Me llevaron con el equipo de "Producción Humana Virtual" que está formado por cinco personas, para explicarme la tecnología. En términos básicos, Liam es el resultado de diseñadores que renderizan imágenes 3D artificiales de modelos reales.



"Primero, tomamos una fotografía con una cámara 360 y replicamos el entorno y renderizamos una imagen", dice Ayami Tomio, artista de CG digital de 1sec. "Pongo el modelo real en un software para hacer 3D llamado Maya, en otro software de composición que se llama Nuke". Tomio hace clic en la pantalla y un rostro humano se transforma en una reconstrucción digital hiperreal. "Ahí es donde le agrego cada mechón de cabello, luego coloco la cara sobre la cara de la modelo y luego la subo".

Lo que hace que Liam sea tan exitoso es el nivel de atención al detalle. Él podría, si te desplazas rápidamente por tu timeline, pasar como un humano real, y si evoca una sensación de familiaridad que no puedes expresar, es a propósito.

El equipo de 1sec le preguntó a 30 hombres y mujeres, desde adolescentes hasta personas de treinta y tantos años: "¿Qué celebridad se les hacía más atractiva?". La cara de Liam es un compuesto de las respuestas. "Según lo que escuchamos, le dimos una forma de cara similar a la de Justin Bieber y le agregamos características de los BTS", dice Grace Kwak, de 25 años, una brillante mujer de Tokio que trabaja en el equipo de marketing. "Japón se está volviendo muy global".

Después de algunas pruebas y errores que involucraron varias elecciones de cabello que fueron mal recibidas, incluido un "afro azul" ("A la gente no le gustó eso", murmura Tomio), el equipo se decidió por su actual cabellera rubia, que ha demostrado ser popular y logró que el engagement llegara a su pico.

La idea de que Liam represente un nuevo Japón podría ser exagerada, pero en un mundo bajo confinamiento, su capacidad de viajar libremente por todo el mundo, para conocer a Post Malone y visitar estudios en Los Ángeles (pronto lanzará música), es aspiracional de una manera que sus creadores nunca hubieran imaginado hace un año. Lo banal ahora es excepcionalmente tentador. Por ejemplo: un video donde sale bebiendo solo en una casa de té, una actividad que actualmente está fuera de nuestro alcance como simples mortales, provocó una lluvia de emojis de fuego en los comentarios.

La industria de los influencers virtuales está creciendo en Japón, gracias al éxito de "Imma". Creada por la compañía de CG, Modeling Café, en 2018, Imma cuenta con 176.000 seguidores en Instagram y colabora con varias marcas. También está Saya, una colegiala kawaii a la que llaman "la hija de Japón", y la niña de Harajuku Aoi Prism, cuya identidad visual se basa en la estética fluorescente del distrito de anime de Akihabara.

Fuera de Japón, por supuesto, está Lil Miquela. Creada en Los Ángeles en 2016 por Trevor McFedries y Sara DeCou, la "joven de 19 años" es quizás el mejor ejemplo de una celebridad virtual, con más de 2 millones de seguidores en Instagram y asociaciones con marcas como Calvin Klein y Samsung.

La industria de los influencers virtuales ofrece una oportunidad única e interesante para los anunciantes. A diferencia de los influencers de la vida real, que vienen con la desventaja de tener autonomía, los influencers virtuales pueden ser controlados directamente: los equipos que los producen son los que deciden los copys, las poses y los entornos. Si bien es demasiado pronto para decir cuán lucrativa podría ser esta o a nivel mundial, su mercado ya vale mil millones de dólares, y Business Insider pronosticó recientemente que podría aumentar a 15 mil millones de dólares en los próximos años.

Liam todavía es de pequeña escala pero tiene oportunidad crecer y las personas adecuadas para llevarlo a donde necesita estar. 1sec fue iniciada por el empresario Hirokuni Miyaji, cuya empresa de marketing anterior contaba con una lista de 3.000 influencers japoneses (reales). "Tuvo tantos problemas que [pensó], '¿Por qué no crear mi propio humano virtual que no va a botar el trabajo o causar escándalos", se ríe Kwak.

El escándalo que actualmente está en la mente de los clientes es el de la actriz japonesa Erika Sawajiri, cuya carrera fue cancelada de manera efectiva cuando la declararon culpable en febrero por poseer una pequeña cantidad de MDMA y LSD. "Cuando hablamos con las empresas, lo primero que dicen es: 'Ah, perfecto, no van a ser arrestados por drogas'", dice Kwak. "Es una de las grandes preocupaciones que tienen ahora".

Liam está muy lejos de provocar un escándalo; él nunca fumaría, me asegura Tomio. Pero el hecho de que sea sano no daña su atractivo sexual con los fanáticos.

Antonia Hamilton, profesora de neurociencia social en el University College de Londres, explora la idea del deseo hacia los personajes ficticios. Señala que los personajes que sabemos que no son reales siempre han sido capaces de provocar una respuesta emocional, utilizando los videojuegos como ejemplo.

"Así como a los fanáticos les gustan las fotos de Harry Potter, o los niños hacen cola para conocer a una persona vestida como Peppa Pig en las tiendas, a la gente le gustará e irá a ver a estas personas virtuales", continúa. "Estoy segura de que hay muchos casos en los que una interacción virtual puede inducir una respuesta emocional".

El concepto del "valle inquietante", acuñado por el robotista Masahiro Mori en la década de 1970, describe cómo las animaciones 3D que reproducen imperfectamente cualidades similares a las humanas pueden provocar una sensación de inquietud por parte de los espectadores, lo que significa que los diseñadores deben obtener el equilibrio perfecto. Entonces, a diferencia de ese humano con un disfraz de Peppa Pig, podría tener más sentido, como sugiere Hamilton en nuestra conversación, permitir que estos personajes sigan siendo ficticios, en lugar de tratar de recrearlos en algún tipo de forma física.

En una habitación de hotel con vista al horizonte de Tokio, envío un mensaje directo a uno de los mayores admiradores de Liam, Ariel, de 20 años, de Brasil, quien comentó en la publicación de la máquina arcade. Usando Google Translate nos comunicamos nuestra fascinación por Liam. Ariel escribe un largo mensaje sobre el color del cabello de Liam y cómo se siente como si fuera un amigo, antes de cerrar con un: "Me he sentido muy solo, es un escape... puede ir a cualquier parte. ¡Me hace feliz!".

Es un concepto interesante, cómo una reproducción de un ser humano, diseñada para explotar lo que podría considerarse como los rasgos más vacíos del influencer, como vender productos y estilos de vida a los jóvenes, puede tener tal impacto. Más interesante, tal vez, es considerar cómo un mundo post-COVID verá estilos de vida aspiracionales. ¿Podríamos ver que estos vehículos de marketing más seguros y libres de escándalos ganen popularidad en medio de una recesión? ¿Tiene sentido reemplazar a influencers humanos, incapaces de disfrutar de vuelos gratuitos y de un buen corte de pelo, con Liams e Immas? ¿Alguien querrá comprar moda rápida?

A medida que el público experimenta el hastío del influencer, la idea de que estos estilos de vida irreales sean vividos por humanos irreales podría generar una especie de justicia poética. Por ahora, mientras que las cifras de muerte impregnan nuestra conciencia, podríamos encontrar una extraña paz en la noción de un amigo lejano inherentemente incapaz de ser víctima de la pandemia.

Dicho esto, aunque Liam ofrece un breve respiro para algunos, un mundo en el que cada vez más conexiones humanas se están automatizado y monetizado podría esperar. Más tarde, mientras reflexiono sobre la ética de los personajes compilados por algoritmos de marketing y datos de tendencias, miro el perfil de Liam y veo que Ariel comenta un emoji de corazón en su publicación más reciente, y no puedo evitar pensar en su reacción: un breve momento de conexión mientras el mundo entero está aislado.

Es un intercambio que me hace sentir bien, a pesar de todo. Espero que los buenos sentimientos duren.

@kieran_yates

Kieran Yates https://ift.tt/eA8V8J

¿Somos malas personas por pensar en coger en medio de una pandemia?

Desde hace días un diálogo íntimo ocurre en la sombra con nuestras amistades cercanas. Cada vez más, en medio de charlas, surgen las confesiones, deseos y preguntas sobre romper la cuarentena para coger con alguien.

Para quienes quedamos encerrados en soledad, a estas alturas el contacto físico se empieza a volver una necesidad de primer orden. Mientras repetimos públicamente y con total convicción que hay que respetar la norma, que el aislamiento es importante, que nos tenemos que cuidar entre todos, que el buen manejo de esta crisis depende también de cada individuo, tenemos conversaciones culposas y en voz baja sobre las estrategias y los mecanismos a los que podríamos recurrir para vulnerar esa norma dentro de los términos que consideramos razonables.

En varios casos, la postura radical que sostenía que debíamos aguantar el encierro y obedecer se ha ablandado. Yo cada vez juzgo con menos dureza a quienes rompen la cuarentena para verse con alguien. Tal vez es la soledad. No quiero ser policía y también estoy harta. Quizás lo digo por el simple hartazgo, quizás por prepotencia o estupidez, pero no creo que sea lo mismo hacer una fiesta con muchísimos invitados que hablar y negociar sobre ver a una sola persona. Nadie lo cree, de pronto eso también es un problema.

El término “nueva normalidad”, tan popular por estos días, nos habilita al menos a preguntarnos sobre cómo gestionaremos nuestra sexualidad en adelante. Hace más de un mes, cuando estábamos inclinados a pensar que la pandemia sería un corto paréntesis en nuestra vida, nos conformábamos con la idea de suprimir el sexo con otros temporalemente; sin embargo, ahora tenemos que reconocer que no es una estrategia para el largo plazo y que es necesario considerar otras alterativas. Como dice la periodista holandesa especializada en género Linda Duits, “la proximidad y el contacto físico no son un lujo, son necesidades básicas”.

Justamente el ministerio de Salud de Holanda emitió hace poco unas recomendaciones para personas que no tienen pareja estable y que no conviven con nadie a quien se cogen. (¡Alguien pensó en nosotros!). Sugieren buscar un “compañero de abrazos”, o un compañero sexual para esta época. Básicamente, aconsejan la monogamia por conveniencia sanitaria. No proponen que te embarques en compromisos afectivos, matrimonios, ni que el vínculo esté mediado por la moral religiosa: sólo que procures no cogerte o tener “contacto estrecho” con nadie más que al sujeto al que escogiste y te escogió (¡como si llegar a un acuerdo sexoafectivo y no confundirse en el camino fuera fácil y como si coger con alguien se tratara solo de coger!). Destacan también la urgencia de dialogar con honestidad con esa persona sobre tus movimientos y otros vínculos para que así puedan calcular los riesgos: entre más parejas y contacto con otras personas, mayores riesgos habrá, advierten.

¿Cómo escogería a mi “compañero de abrazos”? Creo que el sexo con un extraño o una persona a la que conozco pero nunca me cogí sería mi última opción. Si tenemos una sola bala más vale gastarla con alguien cuyos abrazos deseemos, o al menos conozcamos y no en un terreno totalmente inexplorado de química y probabilidad. Es mejor apuntar para ganar, ¿no?

Ahora, supongo que también es prudente evaluar que nuestra elección no sea emocionalmente riesgosa o demandante. No acudiría a un novio reciente, ni a alguien que me haya lastimado demasiado en el pasado. Nada que pueda generar más ansiedad.

Después de esas consideraciones tenemos que preguntarnos por la “seguridad”, el diálogo y la confianza. ¿Es una persona confiable? ¿Ha estado haciendo la cuarentena estrictamente? ¿Me diría si tiene algún síntoma? ¿Se lavará bien las manos al volver del supermercado? ¿De verdad no habrá cogido o abrazado a alguien más, al menos en los últimos quince días? ¿Soy yo una persona confiable? ¿Cómo puedo saber algo así?

La última vez que me interesó lo que hacía con su vida sexual alguna pareja con la que estuve fue por ahí en el 2010. Por supuesto, desde que no me interesa ni pregunto. No soy una militante del poliamor, soy una militante de la autonomía y el cuidado al margen de la fidelidad o la monogamia. El condón ha sido entonces mi mejor amigo y refugio. A mí me chupa un huevo si me dices que nunca más en la vida te cogiste a nadie, que me amas y te quieres casar; yo me cuido y cuido por encima de la palabra, la tuya y la mía. No necesito escudriñar en la vida sexual de parejas ni creer en el relato del otro para tener relaciones sexuales “seguras”. No me interesa. Respeto el derecho de todas y todos a esa intimidad y no me parece condición para el cuidado mutuo.

En 2014 la activista VIH positivo Mariana Iacono escribió un artículo sobre el dilema de contarle a una pareja sexual o no su estatus serológico. En ese entonces mucha gente salió a decir que todas las parejas sexuales de una persona seropositiva debían estar enteradas, pero con los años la posición que ganó terreno fue la de la autonomía y la responsabilidad. Tener que contarle a alguien detalles sobre tus análisis de sangre e historial sexual hoy parece más un fetiche discriminatorio que una forma de prevenir un riesgo. Si todxs tenemos acceso al respectivo cuidado, la confidencialidad sobre nuestro pasado, nuestras parejas y nuestra historia clínica también es un derecho.

El escenario que vivimos, así como las recomendación de Holanda respecto al diálogo honesto con el otro, me hicieron recordar el dilema que planteaba Mariana. Parece que ante el COVID-19 no tenemos escapatoria. Para poder ver a alguien voy a tener que tener un diálogo extenso en el que le cuente todos mis últimos movimientos, que tuve que ir a la oficina, que fui al supermercado, que entré con zapatos a mi casa y que en la calle no soporté la tentación de tocar a un perrito, que no vi a nadie más. Que va a ser “mi primero”. A su vez, voy a tener que preguntarle si tuvo contacto (ni siquiera si cogió, con darse besos o compartir un vaso basta) con otra persona en los últimos quince días. Y lo peor: voy a tener que creerle.

Nada me resulta más frágil y menos creíble que la promesa de una persona cuando se trata de amor, pero sobre todo de sexo. Soy escéptica porque soy de la generación que habita la resaca del amor romántico, que sabe que con la promesa no basta ni un poco, que no garantiza derechos, no es futuro, ni porvenir y menos que menos seguridad. Soy desconfiada porque soy mentirosa y entiendo lo sencillo que es decir algo distinto a la verdad.

Soy hija del divorcio, las estrategias de resistencia y placer de la comunidad LGBTIQ, las emancipaciones feministas, los acuerdos prenupciales, las relaciones casuales y del condón. Mis valores son las responsabilidades subjetivas y su impacto en la comunidad, así como el respeto a la intimidad y la erradicación de todo prejuicio social y de “sanidad” sobre a quién se coge cada cual.

Me doy el lujo de hacer esta reflexiones, porque como también señaló Dultis, si algo hemos aprendido sobre otras epidemias y sexualidad es que la abstinencia no es una opción sostenible. Me preocupa que la única alternativa que tengamos para coger y tocarnos sea la confianza en los cuidados de otra persona. Me preocupan las categorías que puedan surgir para especular sobre la “sanidad” de los otros, todas discriminatorias, sin dudas. Me angustia no poder tener plena autonomía. No hay un forro que me cuide y lo cuide. Si alguno miente, omite o se distrae, nos expondremos. Si alguno comete un error y se toca demasiado la cara al volver del supermercado, el desenlace podría ser fatal. Prefiero decir que elijo asumir el riesgo a hablar de confiar.

María del Mar Ramón https://ift.tt/eA8V8J