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domingo, 4 de agosto de 2019

Iggy Azalea pagó 64 dólares por un sándwich de queso y está muy molesta

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Cuando conocimos a Iggy Azalea en "Fancy", pasó poco más de tres minutos presumiendo sus lujos: beber champaña Cristal y Ace of Spades, usar un accesorio no especificado de 500,000 dólares en su muñeca y destrozar un hotel. "Soy tan elegante", repitió ella. "¿Puedes probar el oro?"

Pero a pesar de que su marca se basa en presumir un estilo de vida adinerado, iggy se sorprendió por el precio ridículo de un sándwich que había pedido a su habitación. "Acabo de pagar 54 dólares por un sándwich de queso a la parrilla", tuiteó durante el fin de semana. "Las Vegas." Agregó un GIF de una Oprah Winfrey de aspecto taciturno, solo para enfatizar lo molesta que estaba.

PERO HAY MÁS: en un tuit subsecuente, dijo que el hotel no identificado le cobró 10.08 dólares adicionales por los cubiertos, a pesar de que, como lo dijo, podría haberse comido el sándwich con las manos. "¡64.08! ¡Nos encantan los estafadores!" escribió.

Azalea continuó el thread en Twitter. Publicó una selfie a mitad de bocado y dijo que iba a reportar su tarjeta de crédito como robada. (En la foto, ella tiene una guarnición de patatas fritas, y tenemos curiosidad de saber si estaban incluidas en la factura del servicio a la habitación, o si le cobraron 83 dólares adicionales. Además, ese sándwich cuesta 9 dólares más que la sudadera In My Defense que llevaba puesta mientras comía; la sudadera se vende por 45 dólares en su tienda de internet).

Luego puso la cubeta de hielo en venta ("Vasija moderna de mediados de siglo. Una pieza de transición con líneas elegantes y suaves") y bromeó diciendo que se iba a robar los cables HDMI del televisor de su habitación. En su publicación final, compartió un video súper corto de ella empacando el tenedor y el cuchillo de 10.08 en su maleta.

Hace varios años, TripAdvisor calculó las ciudades más caras para los servicios a la habitación, y Las Vegas fue la quinta ciudad más cara para un sándwich. Un club sándwich estándar costaba alrededor de 16.67 dólares en Las Vegas, que es un precio menor que el de sándwiches similares en Nueva York (24.15 dólares); Washington, DC (19 dólares); Honolulu (18.33 dólares); y Los Ángeles (17.33 dólares). A nivel internacional, TripAdvisor determinó que los visitantes de Helsinki, Finlandia, pagan más por un sándwich de servicio a la habitación, con un promedio de 38.16 dólares por sándwich. (Si tan solo Azalea hubiera tenido tanta suerte).

Sin embargo, varias personas mencionaron en que ni siquiera tenían 54 dólares en sus cuentas bancarias, con lo cual podemos identificarnos más que con ordenar sándwiches de 54 dólares en Las Vegas, o cualquier sándwich de hotel, punto.

Lamento que te hayan estafado en tu servicio a la habitación, Iggy. Tal vez la próxima vez puedas especificar que te gustaría probar un poco menos de oro.

Jelisa Castrodale https://ift.tt/eA8V8J

Adolescente se entierra aguja de acupuntura en los genitales para mantenerse despierto

Artículo publicado originalmente por VICE Asia.

Un adolescente chino de 13 años fue enviado al hospital después de que decidió meterse una aguja de acupuntura en el pene para mantenerse despierto y terminar su tarea.

Sí, es real y sucedió. El joven fue trasladado de urgencia al hospital de su ciudad natal en la provincia de Shaanxi después de que su madre notó que tenía dificultades para caminar, según un informe de Global Times.

Al llegar al hospital, 15 horas después de su "travesura", le confesó a sus padres que se había robado una aguja de acupuntura del cajón de su abuela y agregó que estaba teniendo problemas para orinar.

Los resultados del hospital mostraron que una aguja de acupuntura de 10 centímetros estaba atrapada dentro de la uretra del adolescente. Si la aguja se movía más, podría haber un riesgo de infección o ruptura de vejiga y arterias, según el médico.

Después de dos horas de cirugía, los médicos retiraron con éxito la aguja.

Si bien ha habido otros casos de estudiantes que toman medidas drásticas para combatir el sueño (las drogas son el método habitual de elección), se necesita un tipo especial de estupidez que solo se puede encontrar en los preadolescentes para establecer la relación entre poner cosas dentro de los genitales y mantenerse despierto.

Es posible que nunca sepamos exactamente por qué el joven llegó a esta solución, pero definitivamente existe un precedente para que los niños se metan cosas donde no deberían. Algunos han incursionado con cables eléctricos, por ejemplo. Pero este otro adolescente se lleva el primer lugar: a principios de este año, un niño de 11 años se metió 70 bolas magnéticas de 70 mm en el pene.

Por favor, no le quiten el ojo de encima a sus hijos adolescentes.

Lex Celera https://ift.tt/eA8V8J

Descubren a una 'vlogger' de belleza de 58 años que fingía ser joven usando un filtro en sus videos

Artículo publicado originalmente por VICE ASIA.

Hace poco, una conocidísma vlogger china, adorada por más de 100 000 seguidores, quedó totalmente expuesta cuando el filtro de belleza que usaba secretamente en sus videos falló en una emisión en directo. "Su alteza Qiao Biluo", como se hace llamar, estaba emitiendo un video en directo en la plataforma Douyu cuando dejó de funcionar el software que usaba para alterar su aspecto y parecer más joven, dejando así su verdadero rostro al descubierto.

Qiao no se dio cuenta de que su máscara digital no estaba activada hasta que el número de visitas empezó a caer en picada, según informa la BBC.

Los fans de Qiao la alababan por su "voz dulce y sanadora" y sus "preciosos" rasgos faciales, según el diario chino The Global Times, y entre sus seguidores más devotos le han llegado a enviar más de 14 495 dólares aproximadamente. En China, las celebridades como ella se denominan wanghong y suelen ganar generosas sumas de dinero y regalos virtuales de sus seguidores.

En varias ocasiones, los fans de Qiao, quienes al parecer sabían que la mujer usaba un filtro de belleza, habían insistido en que mostrara su verdadera identidad. Ella respondía diciendo: "No puedo hasta haber recibido regalos por un valor de por lo menos 14 000 dólares. A fin de cuentas, soy una presentadora guapa".

Cuando se produjo el fallo y su verdadero aspecto quedó al descubierto, muchos de sus devotos fans dejaron de seguirla y cancelaron las transacciones. Según The Global Times, muchos de sus seguidores correspondían con el perfil del hombre que pasa muchas horas encerrado en su casa frente a la computadora, y que suele ver en esas plataformas una oportunidad para relacionarse con "mujeres inalcanzables".

Pese a todo, el momento "princesa Fiona" de Qiao no ha diezmado demasiado su base de seguidores. Tras el incidente, su perfil de Douyu ha acumulado unos 650 000 seguidores, y ella ha asegurado que todo había sido un ardid orquestado para obtener más fama. Al parecer, ha empezado a aceptar anuncios de cámaras con filtros de belleza como la que usó para engañar a sus seguidores. Más de 425 millones de personas emiten videos en plataformas como Douyu, muchas de ellas cantando karaoke, comiendo cosas raras en su habitación o aplicando filtros de cara como Qiao.

En su noticia sobre el filtro de Qiao Biluo, el Global Times, medio controlado por el Gobierno chino, sentenciaba que el incidente "ponía de manifiesto el caos reinante en la industria de las celebridades de internet, un mercado en el que nadie sabe quién se oculta tras la pantalla y es posible transmitir cualquier cosa —incluso información ilegal—.

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Gavin Butler https://ift.tt/eA8V8J

sábado, 3 de agosto de 2019

Esta sesión fotográfica tiene como objetivo cambiar la forma en que las mujeres asiáticas son representadas en la moda

Artículo publicado originalmente por VICE ASIA.

Las modelos blancas y las figuras delgadas han sido un sinónimo de pasarelas y campañas de moda durante años. Los esfuerzos recientes para exigir diversidad por parte de las marcas y las casas de moda han llevado a una serie de cambios positivos, desde la contratación de directores globales de la diversidad por parte de Chanel y Gucci hasta el estrellato de modelos de tallas grandes como Ashley Graham. Las semanas de la moda de la primavera 2019 de Nueva York, Londres, París y Milán en febrero fueron las más diversas en la historia de la industria. Un número histórico de personas de color fueron contratadas para los desfiles.

Pero, ¿ ya hemos alcanzado el pináculo de estos esfuerzos?

Críticos como la fotógrafa londinense y coach de positividad corporal Michelle Elman están cuestionando la llamada diversidad que el mundo de la moda parece estar adoptando. Elman, quien es mitad china, acudió a Instagram en marzo para condenar a la comunidad de tallas grandes del Reino Unido por excluir al grupo demográfico asiático.

"No se puede pedir que haya diversidad en términos de tallas y luego afirmar ser daltónico cuando se trata de las razas", escribió Elman en Instagram.

"La inclusión debe ser interseccional", le dijo a la revista electrónica Glamour UK.

Elman cree que a pesar de la inclusión de personas de color, todavía hay una falta de representación cuando se trata del color de la piel y las tallas. Señala que sobre todo hay una falta de personas asiáticas en el frente de las tallas grandes. Las representaciones de modelos asiáticas en campañas de tallas grandes e incluso en eventos de positividad corporal, donde Elman con frecuencia es oradora, por lo regular son inadecuadas.

También habló acerca de acabar con nuestras suposiciones de lo que es ser "asiático", pues las características físicas de las personas de una región no deberían representar a todo el continente. Por ejemplo, incluir a una modelo china no evita que excluyan a una india.

Entonces, ella y su colega fotógrafa Linda Blacker decidieron darse a la tarea de mostrar cómo puede ser la diversidad asiática. El proyecto resultante se dio a conocer este mes de julio, con siete modelos de talla grande de una variedad de países, incluidos Filipinas e India. Llevando vestidos morados y color nude, las modelos fueron elegidas para representar la diversidad que la industria de la moda está ignorando. Muchos de los castings iniciales surgieron a partir de los seguidores de Elman en Instagram, quienes se comunicaron con ella luego de su queja por la falta de inclusión y el sesgo en la representación.

"Existen mujeres asiáticas de talla grande", decía un subtítulo para la sesión de fotos, en Instagram. "Ser asiático no significa solo un tipo de físico. Ser asiático no significa solo una cultura".

Mientras tanto, Blacker reconoció, a través de su propia publicación en Instagram, que "aunque esta sesión fotográfica no es una representación perfecta, sí muestra una pequeña parte de la gran diversidad que hay en Asia".

Medios de comunicación como Buzzfeed y el Huffington Post retomaron las fotografías, calificando la campaña como "audaz" e "increíblemente diversa". En Internet, los usuarios de Twitter e Instagram aplaudieron el proyecto. Algunos agradecieron a Elman y Blacker por poner la representación asiática en el foco de imágenes tan poderosas.

Una usuaria escribió: "¡¡Me encanta esto!! Incluso en Asia, los asiáticos de talla grande no tienen la representación que deberían. ¡Aquí hay más diversidad en todas partes!".

Otra usuaria dijo: "Muchas gracias por esto... honestamente como una mujer de talla grande de ascendencia japonesa y afroamericana... realmente significa mucho ver este tipo de representaciones". Espero que más personas empiecen a tomar esta dirección y dejen de usar nuestro peso como el blanco de sus bromas crueles".

Obviamente hay una audiencia para estas imágenes. El proyecto nació de la necesidad de crear conciencia sobre el hecho de que la representación asiática aún está muy sesgada. La inclusión de mujeres asiáticas en la moda, lamentablemente, está perpetuando los estereotipos de dichas mujeres. Por lo que, incluso cuando haya habido personas de color en las pasarelas de la temporada primavera 2019, son solo la representación de una pequeña porción de la población asiática en su conjunto, no de toda la diversidad del continente entero.

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Meera Navlakha https://ift.tt/eA8V8J

Gerente de Burger King acepta disculpas de mujeres que le dijeron que "volviera a México"

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

A veces parece que los restaurantes pueden sacar lo peor de la gente. La semana pasada, Nancy Goodman interrumpió la comida de un grupo de mujeres negras en un Bonefish Grill en Raleigh, Carolina del Norte, para decirles que estaban siendo groseras y usó un insulto racial. Y unos días antes de eso, dos mujeres mayores fueron captadas por la cámara de un Burger King de Florida regañando al gerente de la tienda por hablar español.

"Sí, sí, vuelve a México si quieres seguir hablando español. Vuelve a tu país mexicano, tu estado, tu país", dijo una de las mujeres a Ricardo Castillo. También le dijeron que "hablara 'mexicano' en casa".

"Adivine qué, señora", respondió Castillo. "No soy mexicano. Pero está siendo muy prejuiciosa y la quiero fuera de mi restaurante ahora mismo". (También dijo que estaban siendo "ignorantes e irrespetuosas".

Aunque Castillo amenazó con llamar a la policía, las mujeres finalmente recogieron su basura, una de ellas tomó su bastón y las dos se abrieron paso por la puerta. Castillo, quien es originario del territorio estadounidense de Puerto Rico, incluso les dijo que tuvieran un buen día.

"No fui irrespetuoso en ningún momento, pero les dije que tenían que abandonar el restaurante", contó al Daily Commercial. "La única pareja que estaba sentada en el restaurante era una mujer puertorriqueña y un chico mexicano, quienes después me dijeron: 'Nos sentimos ofendidos'. Lo mejor que podía hacer era sacar a esas personas del restaurante".

Castillo dijo que llamaría a la policía si regresaban las mujeres, pero eso fue antes de recibir una carta de disculpa. Poco después de que se sus acciones tuvieran alcance viral, enviaron una carta a Burger King, dirigida a Castillo. En la carta explicaron que no estaban actuando con normalidad ese día, debido a que una de ellas "se había quedado viuda la semana pasada", y ambas tenían el corazón "en carne viva", y estaban ansiosas por estar desempleadas. Además, señalaron repetidamente que eran "ciudadanas mayores" y "que se acercaban a los 80 años de edad".

"Es con sincero remordimiento que mi hermana y yo escribimos para disculparnos por nuestro pésimo comportamiento en su restaurante el 6 de julio. Nuestro comportamiento, calificado por otros como 'racista, detestable, ignorante y prejuicioso' nos hizo quedar mal, y les provocó reacciones negativas a ustedes y a la comunidad de habla hispana de una manera fuera de lo común para nosotras", escribieron. "Como cristianas, nuestra naturaleza amorosa chocó contra un muro emocional". Después de citar a Efesios, firmaron la carta como "Dos señoras viejas pero mucho más sabias de Eustis, Florida".

A pesar del hecho de que estas mujeres pasaron dos largos párrafos convirtiéndose en víctimas de la situación: pérdida, desamor y cuentas de banco, Castillo aceptó sus disculpas, porque aparentemente es mucho más indulgente que la persona promedio que es innecesariamente atacada por racistas. En una publicación de Facebook, no solo dijo que estaba satisfecho con esta respuesta, sino que también esperaba que alguien ESTABLECIERA UN GOFUNDME PARA AYUDARLAS A MANTENERSE. (Aunque los comentarios sobre la publicación de Castillo elogian casi universalmente su amable corazón y su capacidad de perdonar, no todos estuvieron de acuerdo. Según Yahoo, GoFundMe negó su solicitud de comenzar una recaudación de fondos para las dos mujeres).

Nancy Goodman, por otro lado, no está interesada en escribir una disculpa. Después de ser identificada como la "Racista de Bonefish", escribió su propia publicación en Facebook advirtiendo a sus amigos y familiares que iba a aparecer en un segmento de WRAL sobre el incidente. También se refirió a los clientes que insultó como "tres mujeres negras groseras y desagradables", y pareció culpar a la "ansiedad" de su uso de un insulto racial.

Cuando habló con la estación de noticias, ni siquiera estaba dispuesta a disculparse. "No voy a decir que lo siento, porque siguieron presionándome", dijo. "Se los diría nuevamente. Son las personas más groseras que he visto".

Tenemos la sensación de que ella tampoco recibirá un GoFundMe.

Jelisa Castrodale https://ift.tt/eA8V8J

El hombre que pasó de bombero a pirómano

Artículo publicado originalmente por VICE Australia.

Nota: este artículo contiene referencias a una agresión sexual.

Cuando David me habló del primer incendio que provocó, estábamos en casa de su madre, sentados a la mesa de la cocina. Habían pasado casi 30 años, pero aún recordaba con nitidez el momento en que lo inició.

“Tiré varios cerillos al suelo, eso es todo”, explicó. “Tenía una caja de cerillos y gasté la mitad encendiéndolos y tirándolos por la zona. Esperé hasta cerciorarme de que había llamas y luego me subí al coche y me fui”.

Desde allí, David se dirigió a la estación de bomberos en la que trabajaba como voluntario y pasó los próximos 10 minutos abriendo las puertas de las cocheras y preparando los camiones. Cuando se activaron las alertas, él ya estaba preparado para salir. Minutos después, llegaron los demás miembros del equipo, subieron a los camiones y se dirigieron al parque nacional por el mismo camino que había recorrido David poco antes.

“Cuando llegué, estaba en llamas un área del tamaño de esta mesa”, dijo señalando la mesa de la cocina. “Pero al cabo de unas horas, el fuego se había extendido varios metros”.

Tuvieron que pasar el resto del día tratando de apagar el incendio. Una vez conseguido, el capitán posó una manaza sobre el hombro de David y le dijo, “Bien hecho”, un reconocimiento que David siempre había anhelado pero nunca había recibido. En ese momento, David supo que haría lo que fuera con tal de volver a sentirse valorado.

Durante mucho tiempo estuve obsesionado con las razones que llevan a alguien a provocar incendios. Se convirtió en algo importante para mi en febrero de 2009, a raíz de una serie de incendios provocados un sábado en la zona de Victoria; el fuego calcinó gran parte de mi propiedad y mató a 173 personas. Poco después, la policía arrestó a Brendan Sokaluk bajo sospecha de provocar uno de los mayores incendios de ese día. Sokaluk fue condenado a 17 años de prisión por 10 delitos de incendio premeditado, uno por cada una de las personas que perdieron la vida en él.

Conozco a varias personas que lograron salvarse de ese incendio. Entre ellas los padres de mi amigo, que sobrevivieron metiéndose en el embalse de una granja justo antes de que las llamas arrasaran con su casa. Recuerdo que me contaban que, mientras estaban en el embalse, con el agua hasta el cuello, vieron cómo un tanque de gas explotaba por el calor y los fragmentos perforaban el tejado de la casa.



Después de eso, la familia de mi amigo se mudó a Perth. Como a tantos otros afectados, les resultaba demasiado doloroso quedarse en Victoria.

Desde entonces, he desarrollado un creciente interés por la piromanía. Resulta incomprensible que alguien pueda provocar un incendio intencionadamente, marcharse y dejar que el fuego se extienda y acabe matando a decenas de personas. A raíz de este suceso, pasé años buscando sin mucho éxito historias que me ayudaran a comprender la mentalidad de un pirómano.

La mayoría de las noticias de los periódicos se limitaban a informar sobre la ubicación del incendio y a dar una somera descripción. Si se hacía mención a algún detenido al que hubieran interrogado, su nombre nunca se hacía público. Por otro lado, los pirómanos casi nunca hablan con los medios de comunicación, y las pocas veces que lo han hecho, ha sido para negar los delitos que se les imputaban. Por tanto, mi pregunta ⎯¿quién provoca incendios?⎯ seguía sin respuesta.

Esto me llevó a emprender la misión personal de encontrar un pirómano que estuviera cumpliendo condena y dispuesto a hablar. A principios de 2015, empecé a revisar documentos judiciales antiguos y a elaborar una lista de nombres. Después, intenté contactar con esas personas a través de las redes sociales para entrevistarme con ellas. Durante un año, no recibí más que negativas o silencio, hasta que un día me llegó un mensaje del tipo al que llamaré “David" en esta historia. Me contó que de adolescente, en los 80, lo arrestaron por provocar incendios, y me propuso que fuera a visitarlo a su casa si quería saber más al respecto.

En Australia se encuentran los paisajes más inflamables de todo el mundo, seguidos de cerca por los cañones de California, en los que abundan los arbustos. El árbol predominante en nuestros bosques es el eucalipto, cuya germinación depende de los incendios naturales, razón por la cual sus hojas desprenden aceites volátiles. Obviamente, la sociedad moderna dedica muchos recursos a sofocar estos incendios, pero la ecología de Australia no ha cambiado. Nuestros veranos siguen siendo calurosos y secos; la flora continúa siendo altamente inflamable, factores que facilitan la labor a cualquiera que tenga tendencias destructivas.

Según los datos, en Australia hay mucha gente con esa inclinación. Según un estudio del Instituto Australiano de Criminología, el 13 por ciento de todos los incendios forestales se clasifican como “intencionados”. Pero como son raras las veces que atrapan a los pirómanos, otro 37 por ciento recibe la consideración de “sospechosos”, lo que significa que, estadísticamente, es probable que la mayor causa de estas catástrofes en Australia sean los pirómanos.

Estos resultados se obtuvieron a partir del estudio de 280,000 incendios en un periodo de cinco años. Por tanto, incluso suponiendo que menos de la mitad sean deliberados, sigue representando una cifra de pirómanos muy elevada que constituye un retrato espantoso de la locura en este país.

Hoy, gracias a las investigaciones posteriores a aquel fatídico sábado, el perfil delictivo del pirómano ha quedado muy bien definido aunque, a mi entender, presenta un cuadro insatisfactoriamente clínico. Sabemos que suelen ser hombres con una media de edad de 26 años, y que un sorprendente número de ellos colabora como voluntarios en los cuerpos de bomberos del país. Asimismo, no acostumbran tener mucho contacto con familiares y amigos y sufren depresión o enfermedades mentales.

Pude comprobar que David cumplía con casi todos los requisitos.

No revelaré dónde vive David, puesto que fue una de las condiciones que puso para esta entrevista, pero sí diré que vive en una casa de madera de estilo victoriano con un parterre de lavanda en el jardín delantero. Mientras conducía por el sendero hacia la casa, David apareció en la cochera, saludándome efusivamente. Medía poco más de 1,50 m, tenía el pelo canoso y una sonrisa que me recordaba a los niños de las postales de Navidad. Tendría cuarenta y tantos, pero parecía más joven; no de un modo que inspirara desconfianza, sino ganas de asegurarse de que comía bien durante el desayuno. Lo observé mientras se acercaba al coche con la mano extendida, sus zapatos ortopédicos aplastando el pasto, y pensé: No es como lo imaginaba.

David me contó que vive con su madre, que había decidido pasar el día fuera para dejarnos solos. Reconoció que vivir con ella no era lo mejor, pero que de esa forma se hacían compañía mutuamente. Luego lo seguí hacia el interior de la casa, repleta de fotos de familia y figuritas de porcelana. Al mirar alrededor, tuve la sensación de que la vida de David había avanzado a un ritmo muy lento desde su adolescencia.

Nos sentamos en la mesa de la cocina y David empezó su relato. Creció feliz en la costa sureste, con sus hermanas y el amor de sus padres. Se definió como una persona abierta y optimista… hasta que cumplió los 12 y todo cambió.

“Entonces sucedió algo muy importante”, explicó midiendo las palabras y con la mirada en el techo. “Mi mejor amigo me violó”.

Sin que le hubiera preguntado, David me contó que fue a la playa con dos niños mayores que él, y que uno de ellos lo violó mientras el otro lo inmovilizaba contra el suelo.

Después de aquello, David cambió. No le dijo a nadie lo que había ocurrido. Pasaba mucho tiempo encerrado en su habitación, planeando su venganza y viendo la tele. Dijo que su madre se dio cuenta de que algo pasaba e intentó hablar con él, pero David la rechazó. Lo único que le aportó una distracción fue la decisión de su padre de inscribirlo en el cuerpo de bomberos. El episodio de abusos había hecho que se sintiera inútil, y trabajar para los bomberos le dio un propósito.

“De repente sentí que pertenecía a una comunidad”, dijo. “Ayudaba a recaudar dinero”, recuerda.

Al igual que a muchos otros de los chicos, la parte del trabajo que más le gustaba era la de apagar incendios, que se producían muy raramente. Hasta que a David se le ocurrió una idea. En una sesión de planificación de quemas controladas, mientras observaba a su capitán señalar las zonas del mapa que era preciso quemar para reducir el riesgo, David pensó en qué pasaría si llegaba él primero. Si esas zonas se iban a quemar de todas formas, pensaba, no habría inconveniente en que lo hiciera él. Así luego él y sus compañeros podrían pasar una tarde entretenida tratando de apagar el fuego.

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Ilustraciones de Michael Dockery

“Me di cuenta de que, si provocaba los incendios, siempre sería el primero en estar preparado en la estación de bomberos, el primero en tenerlo todo listo para cuando llegaran los demás. Además, siempre sabía dónde teníamos que dirigirnos. Era mi pequeño secreto y me hacía sentir poderoso”.

David no quería empezar a provocar incendios sin haber practicado antes, así que empezó a pasar muchas tardes en las zonas de arbustos cercanas a la ciudad, probando técnicas de ignición. Se llevaba velas, cerillos y líquidos inflamables para comprobar qué tipo de incendio provocaba cada método. Al fin, decidió que las velas eran las más efectivas porque ardían lentamente y le daban tiempo para huir.

David dijo que, al principio, no provocaba incendios con ánimo destructivo. Lo hacía porque quería apagarlos con su equipo y recibir los halagos del capitán. En ese sentido, su primer incendio fue todo un éxito, por lo que unas semanas después provocó otro.

Su modus operandi era siempre el mismo: agarraba el coche de su madre, se dirigía a un parque nacional cercano y dejaba varias velas encendidas por la zona. Tras asegurarse de que el sotobosque había prendido, se dirigía a toda prisa a la estación de bomberos.

Durante el verano de 1987, el hobby de David, que ponía en práctica una vez al mes, se transformó en una necesidad semanal. Pronto empezó a provocar incendios cada vez que tenía un mal día, pero esta vez ya no para sentirse parte de una comunidad, sino para sentirse con poder. Llegó un punto en que lo hacía por el placer de ver un bosque reducido a cenizas, un placer que se convirtió en adicción.

“Lo peor era en invierno”, dijo. “La frustración por no conseguir provocar incendios en esa época explotaba luego en primavera y verano, épocas en las que tenía que resarcirme bien porque sabía que después volvería el invierno y no podría”.

De algún modo, pasó el verano sin que muriera nadie, pero cuando 1988 estaba llegando a su fin y volvía el calor, aumentaron nuevamente los incendios en los alrededores de la ciudad. Le pregunté a David cuántos incendios provocó durante el segundo verano ⎯el verano en que lo descubrieron⎯. Hizo una pausa para pensar. “No lo sé”, repuso. “¿Veinte? ¿Treinta? Tal vez hasta 50”.

Descubrieron a David pocos días antes de su cumpleaños número 18. La administración de la estación de bomberos había empezado a sospechar que tenían un pirómano en la ciudad, por lo que se incrementó la vigilancia. Alguien, al fin, vio pasar el coche de la madre de David en dirección opuesta al foco de un incendio y llamó al capitán de los bomberos, quien le pidió que guardara silencio, ya que iría él personalmente al encuentro de David y lo llevaría a la comisaría.

Para David, todo terminó cuando el capitán se presentó en su casa y le anunció que lo habían descubierto. Eso le dolió, pero no tanto como saber que ya no formaba parte del cuerpo de bomberos. Luego fueron a la policía.

David, que en aquel entonces tenía 17 años, empezó diciendo que sabía nada sobre la ola de incendios que afectaba a la ciudad. Uno de los agentes respondió golpeándole la cabeza con directorio telefónico y David al fin confesó. Fue sometido a una serie de evaluaciones psicológicas y los expertos concluyeron que no era recomendable que ingresara a prisión. Probablemente por esa razón el juez lo condenó a 250 horas de servicios comunitarios y a un año de asistencia psicológica obligatoria.

Si hubieran descubierto a David provocando incendios en 2019, habría ido directo a prisión. Sin embargo, en 1988 la palabra “pirómano” era un término mucho menos conocido y todavía no existía esa necesidad política de hacer cumplir penas de prisión. El tribunal optó por la vía de la rehabilitación y David tuvo que asistir a sesiones de terapia en las que tuvo la oportunidad de hablar de la agresión sexual de la que fue víctima.

“Me da gusto que me hayan descubierto”, dijo. “Estaba sumido en una dinámica destructiva y, me da miedo pensar en lo que hubiera hecho si no me hubieran descubierto”.

Los incendios que provocó David nunca llegaron a destruir ninguna propiedad ni a ocasionar daño a nadie, al menos hasta donde él sabe, pero reconoce que esa posibilidad existía. Dijo que sentía lo ocurrido, pero cuando le pregunté si se arrepentía, negó con la cabeza. “Por sorprendente que te parezca”, explicó, “no me arrepiento de lo que hice porque gracias a eso recibí asistencia”.

David me contó que accedió a la entrevista porque quería que el público entendiera mejor a los pirómanos. Quería que supieran que, por lo general, no les mueve la maldad, que sus actos son un grito de auxilio de personas dañadas y traumatizadas, personas que acarrean su propia versión de la agresión sexual de David.

Para terminar, le pregunté cómo creía él que la sociedad debería lidiar con los pirómanos, y me contestó que la respuesta está en la atención a la salud mental.



“Hay que dar con el pirómano antes de que lo sea”, me dijo. “La gente que ha sufrido algún trauma siente que no tiene a nadie con quien hablar. Si sus amigos y familiares se preocupan más por él, podría diagnosticarse la enfermedad mental antes. En mi caso, hicieron falta siete años, pero podrían haber sido meses o solo semanas”.

Anochecía cuando nos dimos la mano en la puerta de su casa. Durante el camino de regreso, me sentí un poco decepcionado. Ya tenía una respuesta a mi pregunta de por qué hay gente que provoca incendios. Era una respuesta obvia, y si hubiera tenido que adivinarla, seguramente habría contestado eso, pero nunca habría pronosticado que la historia de David sirviera para poner de manifiesto la prevalencia de la miseria en este país.

“Creo que hay mucha gente traumatizada”, sugirió antes de mi partida. “A lo mejor por eso hay tantos incendios”.

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Julian Morgans https://ift.tt/31ctSx6

viernes, 2 de agosto de 2019

Un asteroide lo suficientemente grande como para destruir una ciudad casi golpea la Tierra la semana pasada

Artículo publicado originalmente por VICE ASIA.

El viernes de la semana pasada, aproximadamente a las 00:22 a.m. (hora estándar del centro), un asteroide lo suficientemente grande como para destruir una ciudad pasó muy cerca de la Tierra, tan solo unas horas después de haber sido observado por primera vez. Se cree que el "Asteroide 2019 OK", como llaman a la roca, tiene entre 57 y 130 metros de diámetro, y pasó a tan solo 70,000 kilómetros de la Tierra, aproximadamente un quinto de la distancia que hay a la Luna. Lo que representa una grave amenaza de colisión en lo referente a encuentros cósmicos. Pero lo más importante es que los astrónomos no tenían idea de que estaba allí hasta que casi nos golpea, según el periódico The Sydney Morning Herald.

"Se acercó bastante rápido. En realidad, nos empezamos a dar cuenta de lo que sucedió hasta después de que ya había pasado", le dijo a The Washington Post Michael Brown, profesor asociado de la Facultad de Física y Astronomía de la Universidad Monash de Melbourne. En declaraciones a The Sydney Morning Herald, describió la proximidad del asteroide a la Tierra como "impresionantemente cercana" y como "un gran problema".

"Este es uno de los acercamientos conocidos más próximos a la Tierra de un asteroide. Y es bastante grande", dijo.

De habernos golpeado, sugirió Michael, el Asteroide 2019 OK habría creado una explosión del tamaño de la que causaría "un arma nuclear muy grande; es decir, una explosión enorme".

Alan Duffy, astrónomo de la Universidad de Swinburne, fue un poco menos vago en su evaluación. "Habría golpeado con más de 30 veces la energía de la explosión atómica en Hiroshima", dijo. "Es un asteroide asesino de ciudades. Pero como es muy pequeño, es increíblemente difícil de ver hasta que ya está demasiado cerca".

Lo preocupante del Asteroide 2019 OK es que era lo suficientemente grande como para calificar como un "asesino de ciudades", pero también lo bastante pequeño como para evitar ser detectado. Más del 90 por ciento de los asteroides apocalípticamente grandes han sido identificados y la NASA ha mapeado sus trayectorias, pero los más pequeños son más difíciles de detectar. Otra razón por la que el Asteroide 2019 OK pasó desapercibido fue el hecho de que se acercó desde la dirección donde se encuentra el sol, lo que lo convirtió en una silueta contra el fondo del espacio y dificultó que los telescopios lo detectaran.

"Fue tenue durante mucho tiempo", dijo Michael. "Cuando faltaban una o dos semanas, se volvió lo suficientemente brillante como para ser detectado, pero alguien debía estar mirando en la dirección correcta para que eso ocurriera. Una vez que finalmente lo reconocieron, las cosas sucedieron muy rápidamente. Se acercaba tan rápido que prácticamente nos enteramos de su existencia poco antes de que pasara junto a nosotros".

"Francamente, debería preocuparnos a todos", dijo Alan. "No se trata de una película hollywoodense. Es un peligro claro y latente".

Sin embargo, otros han argumentado que, si bien el paso cercano del Asteroide 2019 OK puede haber alarmado a algunas personas, el peligro no fue lo suficientemente grave como para ser una verdadera causa de preocupación. Emily Lakdawalla, editora sénior de la Sociedad Planetaria, una fundación sin fines de lucro que promueve la exploración espacial, dijo que "había cero por ciento de peligro para nosotros".

"Es el tipo de cosas en las que aprendes sobre algo que no sabías, como cosas que vuelan cerca de nosotros, y tu inclinación es tener miedo. Pero al igual que con los tiburones en el océano, realmente no te van a lastimar y es fascinante observarlos".

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