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miércoles, 27 de mayo de 2020

Fenómenos inexplicables nos sugieren que el universo no es lo que pensábamos

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Aquí en la Tierra, estamos acostumbrados a leyes que cambian de acuerdo con las costumbres y demandas únicas de varias regiones. Por ejemplo, al conducir, en la mayoría de los lugares puedes dar vuelta a la derecha si está encendida la luz roja, pero esto no aplica en la ciudad de Nueva York, donde las normas de tránsito son más estrictas para mantener el orden en sus muy transitadas vías.

Las leyes físicas del universo, por el contrario, no se sujetan a ninguna variación localizada de este tipo, o eso dice nuestra mejor teoría. Los científicos operan bajo el supuesto de que existen leyes universales de la física que afectan a la materia de la misma manera en todas partes, desde nuestro propio vecindario solar hasta galaxias a miles de millones de años luz de distancia. En otras palabras, aunque obviamente hay variaciones en la densidad y la distribución de la materia en el espacio, los científicos suponen que el universo es estadísticamente homogéneo a grandes escalas de cientos de millones de años luz, porque los mecanismos del universo se aplican igualmente en todas partes.

Esta noción de leyes universales, conocida como el principio cosmológico, ha producido siglos de teoría y hasta ahora había sido confirmada por todas las observaciones astronómicas. El modelo de un universo isotrópico ayuda a explicar fenómenos cruciales como la homogeneidad de la radiación cósmica de fondo de microondas, la luz más antigua del universo, así como la aparente expansión del universo a una velocidad uniforme.

"En términos más tangibles, el principio cosmológico plantea: ¿Está el universo siendo justo con nosotros?", nos explico vía telefónica Robert Caldwell, profesor de física y astronomía en el Dartmouth College. "¿Las leyes de la física son las mismas en todas partes? ¿O hay una ubicación más favorecida en el universo?".

Si bien la mayor parte de la evidencia sugiere que el universo está siendo justo, también hay muchos comodines cósmicos que parecen contradecir al principio cosmológico. En los últimos meses, por ejemplo, dos equipos de físicos publicaron observaciones completamente diferentes de anomalías en el universo que sugieren variaciones potenciales en las leyes y fuerzas fundamentales.

Hay algo aún más extraño, esta nueva investigación refuerza los descubrimientos de estudios anteriores que esbozaban una "direccionalidad" en estas variaciones. En otras palabras, evocan un posible modelo del universo donde las leyes físicas cambian en ciertas direcciones como si estuvieran en un misterioso gradiente cósmico. Estos hallazgos no coinciden con otras pruebas de isotropía, o de homogeneidad del universo, que sugieren que en el universo no hay una dirección más favorecida.

Este tipo de resultados contradictorios no significan que tengamos que desechar el principio cosmológico, ya que se requiere una enorme cantidad de evidencia para echar abajo los principios físicos establecidos. Pero los nuevos estudios documentan fenómenos, tanto a escalas "locales" como extremadamente distantes, que actualmente no tienen explicación y que desafían nuestras expectativas fundamentales sobre el comportamiento del universo.

La constante inconstante

Hay cuatro fuerzas fundamentales conocidas de la naturaleza: la gravitación, el electromagnetismo y las interacciones nucleares débiles y fuertes. El principio cosmológico sugiere que estas fuerzas afectan la materia por igual en todo el universo, razón por la cual los objetos visibles, como las estrellas y las galaxias, generalmente se ven y se comportan de la misma manera en cualquier parte del cielo que mires.

Pero si miras un poco más de cerca, pueden surgir rarezas en las constantes físicas. Por ejemplo, la fuerza de la interacción electromagnética se calcula con un valor conocido como la constante de estructura fina. Esta constante se configura matemáticamente a partir de valores inmutables como la constante de Planck y la velocidad de la luz. Si el universo es verdaderamente isotrópico, la constante de estructura fina (como todas las constantes) nunca debería cambiar dentro de él.

Pero durante la última década, los científicos han medido esta constante en diferentes rincones distantes del universo y han encontrado evidencia de que puede fluctuar. Esta desconcertante tendencia alcanzó un nuevo nivel con "las mediciones directas más distantes de la constante de estructura fina hechas hasta la fecha", de una antigua galaxia "cuásar" a 13 mil millones de años luz de distancia, las cuales fueron publicadas en abril en un estudio en la revista Science Advances.

Aunque los científicos han estado utilizando la luz de los objetos cósmicos para probar la constante de estructura fina durante años, el nuevo estudio extiende el alcance del experimento hasta la infancia del universo, tan solo mil millones de años después del Big Bang.

"Hemos llegado más lejos que nunca", dijo en una llamada el coautor John Webb, cosmólogo de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sydney. "En términos de alcance retrospectivo en el tiempo, nos hemos acercado más que nunca al Big Bang. Si prefieres verlo en términos de distancia, hemos recorrido una distancia mayor hacia los inicios del universo de la que se había recorrido antes con cualquier medición directa de la fuerza electromagnética".

El equipo pudo lograr esta hazaña con un espectrógrafo especializado llamado X-SHOOTER en el sistema de telescopios Very Large Telescope (VLT) en Chile. La agudeza del instrumento en la parte del espectro del infrarrojo cercano les permitió a Webb y sus colegas observar los objetos con los más altos "desplazamientos hacia el rojo", lo que significa que están a una distancia más lejana y más atrás en el tiempo, lo que causa que su luz se vuelva rojiza.

"Quizás haya algún tipo de relación entre estas cosas que aún no entendemos del todo, y es interesante notar esta coincidencia"

Usando el X-SHOOTER, el equipo estudió la luz de un cuásar de 13 mil millones de años —un tipo de núcleo galáctico súper luminoso— llamado J1120+0641. En su camino a la Tierra, esta antigua luz se filtró a través de cuatro nubes de gas con desplazamientos hacia el rojo más bajos a lo largo de la línea de visión del J1120+0641. Webb y sus colegas utilizaron los patrones espectrales de la luz, a medida que pasaba a través de las nubes, para calcular el valor de la constante de estructura fina.

Esas observaciones no revelaron variaciones en la constante a lo largo del tiempo. Pero cuando los investigadores compararon su estudio con la amplia red de datos recopilados de otros puntos en investigaciones anteriores, descubrieron que coincidía con los indicios anteriores de posibles variaciones a lo largo de un eje espacial: las mediciones más fuertes provenían de la dirección que apunta hacia el centro galáctico de la Vía Láctea, y las mediciones más débiles fueron encontradas en la dirección opuesta. Esto evoca un modelo de universo "dipolo", el cual podría tener algo parecido a un polo norte y sur.

"Las fascinantes circunstancias científicas son que existen todos estos efectos extraños, indicios de anisotropía y direccionalidad en el universo, y muchos de ellos coinciden en el cielo", dijo Webb. "Quizás haya algún tipo de relación entre estas cosas que aún no entendemos del todo, y es interesante notar esta coincidencia".

Si bien las observaciones son ciertamente fascinantes, se necesitará más investigación para determinar lo que está causando estas aparentes fluctuaciones. Podrían terminar siendo el resultado de problemas más mundanos, como que tal vez los instrumentos que tenemos aún no son lo bastante precisos como para evitar grandes márgenes de error al realizar mediciones.

"Si se trata solo de un conjunto de coincidencias cósmicas o si es algo significativo en cuanto a la física fundamental, el origen y la evolución del universo realmente está por verse", dijo Webb. "Por ahora, simplemente hacemos investigación de la mejor manera posible, haciendo las mejores mediciones posibles y, en particular, entendiendo las incertidumbres en las mediciones lo mejor que podemos".

"Ahí es donde ponemos nuestro mayor esfuerzo: en tratar de asegurarnos de no engañarnos con algo, y simplemente seguir publicando los resultados y ver lo que ocurre al final", señaló.

Anomalías en los rayos X

La constante de estructura fina está lejos de ser la única migaja de pan cósmica que podría conducir a un modelo donde las leyes y las constantes varían a lo largo de todo el universo. Otro estudio publicado en abril, esta vez en la revista Astronomy & Astrophysics, también reportó extrañas anomalías en la luz de los rayos X emitida por el cúmulo de galaxias.

Según el estudio, los físicos dirigidos por Konstantinos Migkas, investigador en la Universidad de Bonn en Alemania, desarrollaron una nueva técnica para "estudiar el comportamiento direccional" de los rayos X emitidos por el gas caliente que rodea el cúmulo de galaxias. Sus hallazgos coinciden con algunos de los resultados obtenidos por otros equipos de investigación, lo que apuntando a que hay más posibles contradicciones del principio cosmológico.

"El cúmulo de galaxias no se ha utilizado antes para este tipo de estudio", dijo Migkas en una llamada telefónica, lo que lo convierte en "una nueva y útil herramienta para estudiar este principio cosmológico".

"Se nos ocurrió esta idea, un método completamente independiente, para probar lo que otras personas han estado probando durante un largo tiempo", continuó. "Y el resultado de estas observaciones fue muy sorprendente, con pruebas muy sólidas".

El cúmulo de galaxias es la estructura gravitacional más grandes del universo y contienen cientos o incluso miles de galaxias individuales. A medida que la luz de este cúmulo llega a la Tierra, se extiende debido a la expansión del universo, por ello la luz de los cúmulos más distantes se desplaza hacia el color rojo.

Migkas y sus colegas calcularon el brillo de los rayos X del gas en el cúmulo de galaxias utilizando dos métodos: uno derivado de la temperatura estimada del gas, un valor que no se ve afectado por la expansión del universo, y otro método que sí involucra el índice de expansión del universo. Fascinantemente, los resultados de estas dos pruebas no siempre coincidieron: el cúmulo de galaxias en una dirección específica fue sistemáticamente más débil de lo esperado, y el cúmulo de galaxias en otra dirección fue sistemáticamente más brillante de lo esperado.

Lo más extraño de todo esto es que las direcciones de estas luminosidades de rayos X coinciden aproximadamente con los patrones identificados por otro equipo de investigadores que ha estado buscando posibles anisotropías cósmicas, estos patrones fueron publicados en la revista Astronomy & Astrophysics

en 2019. Sin embargo, el cúmulo de galaxias no parece ser más brillante o más débil a lo largo del mismo eje dipolar de 180 grados que describió el equipo de Webb: el ángulo parece estar más cerca de los 120 grados.

De esta manera, varios modelos de direccionalidad potencial o anisotropías en el universo, basados en datos de observación, se superponen y entran en conflicto entre sí, además de contradecir a otros estudios que apoyan el modelo de isotropía cósmica a grandes escalas. Después de todo, el universo es una entidad extremadamente complicada y los humanos estamos desarrollando constantemente tecnologías que al surgir revelan nuevas capas de las extrañas complejidades universales.

Ante este escenario, Migkas y sus colegas presentaron varias explicaciones alternativas para sus extraños resultados. Sugirieron que las fuerzas gravitacionales cerca del cúmulo de galaxias podrían estar deformando la luz, o que la luz podría distorsionarse debido a las nubes de gas dentro de nuestra propia Vía Láctea (o que podría tratarse de

una combinación de estos factores).

"La dirección más brillante está sospechosamente cerca del centro galáctico", dijo Migkas. "Si tuviera que apostar, diría que la región más brillante es resultado de algunos problemas que ignoramos de los rayos X porque aún no los hemos descubierto en nuestra galaxia".

"La otra dirección, donde la luz es más débil, de hecho, corresponde con la dirección que otras personas encontraron en el pasado, utilizando métodos totalmente independientes", señaló.

Materia oscura y nuevas leyes de la física.

Por supuesto, también es posible que estas observaciones realmente representen "nuevas leyes de la física" que anulen el principio cosmológico. Una explicación especulativa en ese sentido es que la energía oscura, la fuerza misteriosa que impulsa la expansión del universo, podría estar aplicando su fuerza de manera desigual en todo el espacio.

"La energía oscura podría formar, por ejemplo, aglomerados, como la materia normal o la materia oscura", dijo Migkas. "Hasta ahora, en nuestras mentes la consideramos como un campo de energía constante y uniforme, pero bien podría ser un material que forma aglomerados o estructuras".

"Una distribución desigual de este material en un lado del universo o en el otro causaría tal anisotropía", agregó.

Mientras que el equipo de Webb captó anomalías potenciales que se encuentran a grandes distancias y tiempos en el pasado, las observaciones registradas por Migkas y sus colegas provienen de cúmulos de galaxias a unos cuatro mil millones de años luz de la Tierra. Sigue siendo una distancia enorme, sin duda, pero representa una era más moderna en la historia cósmica, una en la que la energía oscura ha tenido más impacto que los primeros años del universo.

"Si esto está sucediendo principalmente a distancias cortas, podría tener algo que ver con la energía oscura, porque la energía oscura no juega un papel muy importante en distancias más lejanas", dijo Migkas. "Y no sabemos nada sobre la energía oscura, ¿cierto? No conocemos su naturaleza ni su comportamiento, por lo que solo hacemos suposiciones acerca de ella. Nada obliga a la energía oscura a ser isotrópica, por lo que podría tener alguna incidencia en todo esto, si resulta ser cosmológica".

Al igual que en el caso de los demás hallazgos, este nuevo estudio que revela extrañas anisotropías y una posible direccionalidad en el universo tendrá que ser evaluado a medida que se recopilen más datos.

"Trataremos de concentrarnos en las explicaciones alternativas antes de cambiar el modelo cosmológico, y eso es lo más adecuado"

"La personas tratamos de preservar siempre el modelo estándar de cualquier cosa", dijo Migkas. "A medida que más y más evidencia comience a surgir, intentaremos encontrar extensiones para nuestro modelo actual. Solo en caso de ser absolutamente necesario cambiaremos nuestro modelo".

"Trataremos de concentrarnos en las explicaciones alternativas antes de cambiar el modelo cosmológico", concluyó, "y eso es lo más adecuado".

Estos dos nuevos estudios son solo los más recientes en una larga tradición de pruebas de la isotropía cósmica. Por ejemplo, los científicos llevan años recolectando pistas cósmicas sobre la direccionalidad y la anisotropía en el universo mediante el estudio de las supernovas distantes o la explosión de estrellas.

A medida que nuestras herramientas de observación se vuelven cada vez más sofisticadas, es probable que surja una compleja serie de evidencias de diversas fuentes que sustenten los modelos de isotropía cósmica, anisotropía cósmica o, incluso, de permutaciones aun más extrañas del universo.

"Tenemos un modelo estándar y estamos buscando pequeñas grietas en él que, si insistimos en encontrarlas, podrían revelar una estructura más rica o una teoría más confiable", dijo Caldwell, quien no participó en ninguno de los dos estudios.

"Es demasiado fácil aceptar algo como el principio cosmológico y la validez de las leyes de la física, porque en realidad son cosas que debes determinar experimentalmente", agregó. "Dado que hay grandes misterios que estamos tratando de develar, nos corresponde comprobar estos supuestos fundamentales, en especial el principio cosmológico".

Becky Ferreira https://ift.tt/eA8V8J

Prepárense para las pastillas farmacéuticas de hongos mágicos

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Este artículo pertenece al número Medios de producción de la revista VICE. Concebido antes del COVID-19 y desarrollado durante la pandemia, el número explora la organización y el concepto de propiedad de nuestro mundo.

En 1955, un ejecutivo de un banco y un fotógrafo social de Nueva York se encontraban en una casa de adobe con techo de paja en un poblado remoto en las montañas de la Sierra Mazateca. Gordon Wasson, entonces vicepresidente de JP Morgan, se había estado informando sobre el uso de hongos en diferentes culturas y rastreó a una curandera mazateca llamada María Sabina. La curandera, de unos 60 años en aquel entonces, había tomado hongos alucinógenos desde que era una niña pequeña. Ella sirvió de guía para Wasson y el fotógrafo, Allan Richardson, en una ceremonia o "velada" de hongos.

"Masticamos y tragamos estos hongos de sabor cáustico, tuvimos visiones y emergimos de la experiencia fascinados", escribió Wasson en su artículo de la revista Life, "Buscando el hongo mágico". "Habíamos venido de lejos para asistir a un ritual de hongos, pero no esperábamos nada tan abrumador como el virtuosismo de las curanderas y los efectos sorprendentes de los hongos".

Tras designarse a sí mismo como uno de los "primeros hombres blancos en la historia registrada en consumir los hongos divinos", Wasson expuso inadvertidamente a una buena parte del mundo occidental y al creciente movimiento contracultural a los hongos psicodélicos. Al otro lado del mundo, un botánico que había visitado a Sabina en uno de los viajes subsecuentes de Wasson entregó 100 gramos de los hongos a la compañía farmacéutica suiza Sandoz, quienes los llevaron al laboratorio de Albert Hofmann, el químico suizo que sintetizó el LSD por primera vez. En 1963, Hofmann viajó a México con pastillas que contenían psilocibina sintética, el compuesto activo de los hongos mágicos.

"Le explicamos a María Sabina que habíamos aislado el espíritu de los hongos y que ahora se hallaba en las pequeñas pastillas", dijo Hofmann durante una entrevista en 1984. "Cuando nos fuimos, María Sabina nos comentó que estas tabletas realmente contenían el espíritu de los hongos".

Las pastillas de Hofmann fueron el primer indicio de que si bien las personas pueden tener experiencias espirituales y trascendentales al comer los hongos, también pueden tener esas experiencias con una versión artificial del principal compuesto del hongo: la psilocibina.

Este desarrollo es particularmente relevante hoy en día, ya que los científicos estudian los hongos psicodélicos como posibles opciones de tratamiento para aquellos que sufren de depresión severa, adicciones y otros padecimientos. En pruebas clínicas, como las que se llevan a cabo en la Universidad Johns Hopkins y el Imperial College de Londres, los participantes no comen los hongos, sino que consumen psilocibina sintética, fabricada en un laboratorio de manera similar a como Hofmann sintetizó la psilocibina por primera vez.

Es un obstáculo necesario: los hongos de psilocibina pueden cultivarse con relativa facilidad y no son caros de producir. Pero los investigadores tienen que obtener la psilocibina de laboratorios altamente regulados porque los productos naturales varían, y los investigadores necesitan consistencia en la composición química y la dosis para realizar estudios controlados. Los médicos necesitan saber la cantidad que están administrando, cuánto tiempo demora en hacer efecto y cuánto dura; también deben garantizar que su medicamento no esté contaminado con otros productos químicos. Otro punto a favor sería la capacidad de producir en masa grandes cantidades de la sustancia y no verse amenazado por variables como el clima, que afectan a los productos agrícolas.

A medida que la psilocibina se convierta poco a poco en un medicamento legal que cumpla con todos los requisitos reglamentarios, los médicos no van a prescribir los sombreros o tallos del hongo, lo cual implica que habrá un costo determinado. Los investigadores de Johns Hopkins afirman haber pagado a los laboratorios entre 7.000 y 10.000 dólares por gramo de psilocibina, mientras que el precio de venta de los hongos mágicos es de alrededor de 10 dólares por gramo. Además del costo de los materiales químicos, el precio exorbitante proviene de la mano de obra requerida para cumplir con los estrictos estándares de fabricación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), conocidos como Current Good Manufacturing Practice (Buenas Prácticas de Fabricación Actuales).

Es un momento sin precedentes y la cultura psicodélica debe tener en cuenta lo que implica que un hongo mágico se convierta en una pastilla sintética, que pueda recogerse en la farmacia local o en una consulta con el médico. Hay cierta cautela en la comunidad psicodélica sobre lo que representa la psilocibina sintética: grandes empresas, inversionistas sospechosos y patentes relacionadas con experiencias que según ellos no deberían tener un precio o un margen de ganancia. Dado que es un compuesto natural conocido, la psilocibina en sí no puede patentarse, pero sí la forma en que se fabrica y utiliza. Ya hay organizaciones solicitando patentes para su proceso de síntesis y pioneros de la innovación hallando nuevas formas de producir grandes cantidades de psilocibina sintética, que buscan proteger su propiedad intelectual.

Desde el punto de vista químico, las moléculas de psilocibina son las mismas sin importar si provienen del hongo o del tubo de ensayo de un laboratorio. Entonces, el rechazo a los psicodélicos de las grandes corporaciones farmacéuticas no tiene que ver con si son "mejores" o "peores", sino con la comercialización de sustancias que las personas consideran espirituales, pero que también podrían convertirse en medicamentos increíblemente útiles.

"Esto está deviniendo en preguntas que no están relacionadas con la ciencia", dijo a VICE Matt Johnson, psicólogo y director asociado del Centro de Investigación Psicodélica y de la Conciencia. "Creo que la gente está reaccionando a la idea de querer patentar cualquier aspecto relacionado con esta área, que consideran sagrada".

the molecular breakdown of medical mushrooms

Hacer psilocibina es como armar un rompecabezas, uno cuyas piezas deben ensamblarse en un orden particular, donde algunas solo encajan si están en presencia de otras. Poner una pieza puede hacer que otra cambie de forma o atraiga una nueva que no estaba allí antes. Al final, si sigues las instrucciones correctamente, obtienes un rompecabezas terminado: una molécula de psilocibina.

"No es una síntesis terriblemente complicada", dijo David Nichols, químico farmacéutico y farmacólogo que ha fabricado varios psicodélicos en el laboratorio para estudios de investigación, "para alguien que estudia una maestría en química orgánica y posee ciertas habilidades en el laboratorio". Lo que Nichols quiere decir es que efectivamente se requiere algo de habilidad y talento. Según el farmacólogo, desde que Albert Hofmann fabricó por primera vez la psilocibina sintética en la década de 1950, el proceso ha mejorado, con diferentes métodos para unir diferentes compuestos químicos y formas de omitir uno o dos pasos.

Hoy en día hay dos jugadores de renombre produciendo psilocibina sintética con el objetivo de tratar a las personas con depresión y otros problemas de salud mental. Uno es una empresa con fines de lucro, Compass Pathways; el otro es una organización sin fines de lucro, Usona Institute.

Compass Pathways es una compañía con sede en Londres que recibió la designación de terapia innovadora de la FDA para su terapia de psilocibina sintética contra la depresión resistente al tratamiento, lo que significa que su evidencia clínica preliminar es tan prometedora que la FDA acelerará su proceso de revisión.

En 2018, Olivia Goldhill escribió un artículo para Quartz sobre cómo Compass llegó a ese punto: Compass Pathways comenzó como una organización benéfica y se convirtió en una compañía farmacéutica con fines de lucro. Goldhill entrevistó a expertos en psicodélicos que creían que Compass se estaba preparando para ser el guardián del compuesto de la psilocibina. También habló con nueve asesores de Compass, quienes argumentaron que "Compass Pathways ha utilizado tácticas convencionales de la industria farmacéutica que podrían ayudarlos a dominar la industria, incluyendo el bloqueo de la capacidad de los rivales potenciales para comprar sustancias, presentar una solicitud de patente de fabricación y la imposición de contratos que otorguen a Compass poder sobre la investigación académica y sean restrictivos incluso para los estándares de la industria farmacéutica", escribió Goldhill.

Compass también recibió críticas sobre sus inversionistas, que incluyen a Peter Thiel, el cofundador de PayPal y un defensor abierto de Donald Trump. Rick Doblin, fundador y director ejecutivo de la Asociación Multidisciplinaria para Estudios Psicodélicos (MAPS, por sus siglas en inglés), dijo que su organización ha sido criticada de manera similar por aceptar un compromiso de donación de un millón de dólares de la Fundación Mercer Family, dirigida por la partidaria de Trump Rebekah Mercer, una de las principales inversionistas de Breitbart News.

"Por supuesto, las empresas que invierten en psicodélicos estarán motivadas por un deseo de mejorar la condición humana, pero también por las ganancias, que invariablemente distorsionarán las cosas", dijo Adam Winstock, médico del University College London, en una entrevista publicada en Elemental en 2019. "Siempre ha sido el caso de la industria farmacéutica: las buenas intenciones se ven empañadas por el impulso para maximizar las ganancias".

En enero de este año, Compass anunció que el gobierno había admitido su más reciente patente por sus métodos para tratar la depresión resistente a los medicamentos con una fórmula de psilocibina. Lars Wilde, uno de los tres cofundadores de Compass, dijo que el propósito de las patentes es "proteger nuestra innovación", no evitar que nadie más produzca psilocibina. "Nos han preguntado muchas veces si vamos a bloquear el trabajo de los investigadores y la respuesta es que absolutamente no lo haremos", dijo Wilde a VICE.

"Una organización sin fines de lucro o con fines de lucro, no me importa mucho", continuó Wilde. "La idea es que estamos desarrollando un medicamento que es un producto preliminar basado en los datos de eficacia y seguridad. Estamos produciendo este paquete de aprobación reglamentaria en interés de los pacientes. Por eso queremos ser dueños del proceso y garantizar la seguridad del paciente, y que la terapia se administre de manera correcta".

Por otro lado, Usona Institute surgió con una estrategia diferente en mente. Fue fundado después de que Bill Linton, el director ejecutivo de una compañía de ciencias de la vida, aconsejara a un amigo participar en una prueba de psilocibina en la Universidad Johns Hopkins con el objetivo de ayudar a pacientes enfermos de cáncer con la ansiedad provocada por la cercanía a la muerte. Usona es una organización sin fines de lucro financiada por inversionistas y donantes, y ha decidido no solicitar ninguna patente, a pesar de que también lleva a cabo su propio proceso de fabricación de psilocibina.

"Apoyamos la difusión abierta de conocimiento y materiales en el ámbito sintético", dijo Chuck Raison, director de investigación clínica y traslacional de Usona. Alex Sherwood, uno de los químicos medicinales de Usona, explicó a VICE que la organización pone la psilocibina a disposición de cualquier científico calificado para trabajar con ella. Los investigadores pueden solicitar cápsulas de psilocibina de forma gratuita, junto con los placebos correspondientes, para realizar sus propios experimentos controlados.

A medida que crece la competencia dentro de la medicina psicodélica —y las pruebas de Compass y Usona entran en la segunda fase de un total de tres antes de obtener la aprobación de la FDA— se inventarán (y patentarán) aún más formas para producir psilocibina, y habrá más personas que traten de crear estrategias eficiente y rentables.

En 2019, por ejemplo, el ingeniero químico y biológico J. Andrew Jones y sus colegas rediseñaron genéticamente a la bacteria E. coli para producir psilocibina.

Los hongos producen psilocibina al extraer nutrientes del medio ambiente, luego toman esos nutrientes y los transforman en los compuestos precursores de la psilocibina. Los hongos también producen enzimas, codificadas en su ADN, que actúan sobre los precursores para producir psilocibina. Jones insertó el ADN de los hongos en la E. coli para darle la misma capacidad de expresar esas enzimas. Todo lo que la E. coli necesita para producir psilocibina es una dieta regular de glucosa y un ambiente favorable. Jones y sus colegas presentaron una patente provisional sobre su proceso y están trabajando con una empresa para llevarla al mercado.

Dado que el desarrollo de un medicamento cuesta mucho dinero, surge la cuestión de qué deben hacer las organizaciones para crear, probar y comercializar tratamientos de psilocibina sin inversionistas ni ganancias. ¿Debería prescribirse psilocibina a los pacientes solo a través de compañías sin fines de lucro, como lo está haciendo Usona? Vale la pena preguntarse: ¿por qué esperaríamos que lo hagan, cuando muy pocos medicamentos se desarrollan de esa manera?

"Otra de las preocupaciones en torno al desarrollo con fines de lucro es la crítica al capitalismo, que trata de maximizar las ganancias y no tiene en cuenta las necesidades humanas; solo se trata de ganar dinero", dijo Doblin en una entrevista de 2018 con Psychedelic Times. "Creo que no es el caso. Por lo que sé sobre Compass y lo que están tratando de hacer, creo que tienen motivos tanto financieros como humanitarios".

Sin embargo, Nichols no pierde sueño por la noche preocupado por que alguna entidad concentre el monopolio de la psilocibina; es una sustancia que puede producirse de muchas maneras y la patente de Compass no es prohibitiva. El farmacólogo dijo que solo involucra el uso de ciertos solventes y métodos de cristalización. Además mencionó que contar con una poderosa organización sin fines de lucro como Usona probablemente mantenga bajos los costos, siempre y cuando sigan siendo una organización sin fines de lucro. (Usona comentó a VICE que no les gusta especular, pero planean seguir con su modelo).

La verdad es que puede ganarse mucho dinero con los psicodélicos y los inversionistas están acudiendo en masa a respaldar nuevas empresas dedicadas a los psicodélicos y la salud mental. El mercado actual de medicamentos antidepresivos fue valorado en 14.000 millones de dólares en 2018 y se estima que llegará a 16.000 millones en los próximos tres a cinco años. Cualquier compañía farmacéutica que pueda competir podría generar amplias riquezas.

mushroom pills on the factory line

Entonces la comunidad psicodélica tendrá que lidiar con la posibilidad de que algunas personas se enriquezcan. "Las personas que formaron parte de la comunidad psicodélica en los primeros días tenían la suposición y la sensación de que la psilocibina era algo que iba a estar disponible como un regalo para el mundo, no como algo que sería controlado por la estructura de las grandes corporaciones", explicó Raison.

Muchas personas tienen opiniones negativas sobre cómo las compañías farmacéuticas desarrollan medicamentos y los altos precios que les ponen. No quieren que eso les suceda a los psicodélicos. "Naturalmente, queremos que existan contenedores e intenciones adecuados para estas poderosas prácticas y sustancias", escribió Wesley Thoricatha en Psychedelic Times. "Como tal, tendemos a desconfiar de los proyectos con fines de lucro, ya que podrían generar problemas éticos para aquellos cuyo objetivo principal es el dinero".

En la entrevista antes mencionada, Doblin dijo que el desarrollo con fines de lucro de la psilocibina es una señal de la efectividad de la investigación académica, el trabajo sin fines de lucro y el activismo. "El hecho de que los inversionistas estén dispuestos a arriesgar su dinero es una señal del éxito del trabajo sin fines de lucro, mediante el cual se han resuelto suficientes problemas sobre política, regulación y opinión pública para poder impulsar la investigación como un campo normal de la ciencia, o al menos en esa dirección".

Según Wilde, desear relegar la psilocibina a su entorno más tradicional y "natural" es una postura privilegiada. En primer lugar, ignora la razón por la cual existe tanto potencial de ganancias: que el medicamento realmente pueda ayudar a las personas. "Cuando pienso en mi situación hace cuatro años, cuando sufría ataques de pánico y depresión severa, no era un psiconauta", dijo Wilde. "Desearía que hubiera existido la posibilidad de ir a un psiquiatra y decirle: 'Mira, he agotado mis opciones de tratamiento. ¿Qué mas tienes?'".

Además del potencial de ganancia y la búsqueda de patentes, sintetizar psilocibina y empaquetar psicodélicos en cápsulas que tu médico puede recetarte desmitifica una experiencia que durante tanto tiempo ha sido difícil de describir. Una patente para la producción de psilocibina la convierte en otro químico más, una colección de átomos que alguien con un posgrado y la habilidad para trabajar con fosfatos puede reproducir. "Los científicos se han insertado una vez más entre el proceso natural y el organismo humano", escribió el sitio web de bienestar Gaia en 2019.

Quizás hay algunas lecciones que aprender de lo que sucedió después de que Gordon Wasson escribiera sobre María Sabina en la revista Life hace más de 60 años. Celebridades y turistas acudieron en masa al poblado de Sabina para participar en las ceremonias de hongos y terminaron por faltarle el respeto a la cultura y las tradiciones locales. Sabina fue culpada por esto y rechazada por su propia gente: en una ocasión incendiaron su casa y el gobierno la investigó como posible narcotraficante. Según su biografía, María Sabina dijo que después de la llegada de los extranjeros, los hongos "habían perdido su fuerza, los habían arruinado. De ahora en adelante ya no funcionarán. No hay remedio".

Wasson mismo expresó su pesar por la forma en que los hongos se habían vuelto parte de la cultura popular. En 1970, escribió en The New York Times:

¿Qué he hecho? Hice un descubrimiento cultural relevante. ¿Debí haberlo reprimido? Ha llevado a nuevos descubrimientos cuyo alcance aún está por verse... Sin embargo, lo que he hecho me produce pesadillas: he desatado en la hermosa Huautla un torrente de explotación comercial del tipo más vil. Ahora los hongos están a la venta en todas partes, en todos los mercados, en todos los portales de los poblados. Todos ofrecen sus servicios como "sacerdotes" del rito... En 1955, María Sabina me pidió con vacilación 13 pesos por sus servicios de una noche de trabajo. Escuché que ahora los forasteros pagan entre 500 y 1.000 pesos por una "función".

Los psicodélicos medicinales están llegando y el futuro tendrá que hacer espacio para sus usos recreativos y farmacéuticos. Con suerte no tendrán que destruirse el uno al otro y las personas que tengan distintas perspectivas de estas sustancias podrán encontrar espacio para sus creencias.

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Nos comimos toda la comida de Colombia en una sola noche | Drunk Eats

Empezamos con hot dogs y hamburguesas gigantes, continuamos en Andres Carne de Res para comer carne al trapo y tomar tragos en fuego. Terminamos la noche en Desayunadero de la 42 incomodando a los clientes tempraneros.

Recuerden apoyar a este tipo de lugares para que cuando el confinamiento termine podamos regresar a divertirnos en ellos. Esto es Drunk Eats, episodio 2 de 3: Bogotá.

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Mi deseo sexual está por el piso

Ahora que el mundo se quedó sin aliento, puedo contar lo que le ocurrió a mi deseo sexual sin sentir ningún tipo de culpa al respecto. Tocarme se convirtió en una excentricidad. Conozco de memoria la suavidad de mi piel. Dejé de investigar los recovecos de mi cuerpo en la cama porque estoy aburrida de vivir el día de la marmota. Archivé mi calentura en una caja de seguridad bajo llave, después me la tragué y simplemente decidí hacerme a la idea de que todo es mejor con personas. Pero personas reales, que nos miran, nos tocan, nos chupan y nos esperan.

Hablemos de fases. Ya llevo más de sesenta días sin coger, y siento que comencé la fase en la que me acostumbré casi por completo a todo lo que tengo a mi alrededor, incluso hasta a mi propio cuerpo. Nos deformó el sedentarismo frente al espejo. Varios de nosotros estamos con la libido por el piso. Apenas comencé a notarlo, mi cabeza hizo la siguiente analogía: muchas parejas, despues de años de convivencia, viven el sexo de otra manera; se dice que el umbral de deseo disminuye por un supuesto “desgaste” del vínculo. ¿No estará pasando eso con nosotros mismos? Quizás nos acostumbramos a nuestro ser y nos estamos oxidando.

Este encierro comenzó siendo un festín dentro de mi cama. Sexteaba con algunas personas hasta que la batería de mi telefóno se agotaba casi por completo. La fantasía era parte del encanto, las promesas estaban presentes para alimentar el ambiente de mi soledad. Esa calentura desbordada no solo me cogió a mí, sino a miles de personas que declaraban públicamente la búsqueda de la pequeña felicidad. Todos deseábamos un poco de cariño en la distancia.

Convoqué a un par de personajes pendientes en mi vida casi en el mismo momento en el que ellos me convocaban a mí, una suerte de destino pandémico. También me ha pasado que mientras recibía cuerpos desnudos en mi celular estaba cortando una zanahoria para mi ensalada —claramente un desencuentro—, pero mentía, claro, decía que también estaba caliente. No confesaba mi estado crítico de pijama y ojeras sino que enviaba alguna foto vieja que me había sacado en un momento de inspiración.

Mientras pasaban los días, la probabilidad de que las fantasías se concretaran comenzaba a diluirse, porque esa posible realidad de encuentro era cada vez más lejana. El sexting en sí mismo se convirtió en una falsa promesa de nada. Eso no era lo más grave: me tenía a mí misma, tenía mis manos, imaginación y algo de privacidad, pero mi libido iba disminuyendo y las imágenes de las personas a través de mi teléfono también. Incapaz de seguir el juego del tonteo en un chat en el que debería demostrar interés, comencé a considerarme una aguafiestas del sexting.Y lo peor: esa falta de deseo se traspoló a mi propio cuerpo y finalmente el encuentro conmigo misma dejó de ser divertido.

Aunque es difícil hablar de algo que no tiene antecedentes, intenté buscarle alguna explicación entre mis amigos. Una amiga que está en pareja me dijo que su deseo sexual, y el de la persona con la que convive, también disminuyó, porque al contrario de lo que muchas personas piensan —que estar en pareja en este momento te salva porque puedes concretar las ganas de coger—, ellos necesitan la mirada de lo ajeno, sentir que el exterior es parte de su performance romántica, donde cada uno hace su vida por separado y por la noche logran encontrarse luego de haber deseado o esperado ver el cuerpo del otro. Y esto dejó de pasar: ya no hay espectadores ni borracheras en bares hasta llegar al hogar para quitarse la ropa.

Otra amiga que vive sola pasó por Tinder, Happn y OkCupid. Instaló las aplicaciones y mantuvo conversaciones con desconocidos con los que lo único que tenía en común era el encierro, y quienes, al igual que ella, después de un intercambio mínimo de nudes, comenzaron a frustrarse por el contexto. Fue entonces cuando decidió que sus preocupaciones serían otras: la falta de aire, de plata, de trabajo. Las expectativas del posible encuentro quedaron en un último plano.

También hablé con Cecilia Ce, psicóloga sexóloga, quien me explicó por qué el contexto no ayuda a que nuestro deseo sexual se mantenga en pie.

VICE: ¿Pensás que el hecho de convivir en un estado en el que no nos arreglamos, nos vestimos siempre igual y estamos exactamente en la misma posición durante horas puede llegar a influir en el juego de seducción?

Cecilia Ce: No creo que el hecho de la convivencia o nuestro estado físico por una cuestión de tiempo o descuido personal influyan en la falta de deseo. Influye que hoy no tenemos ese bache que cruzás para llegar al momento erótico. Actualmente la posibilidad está todo el tiempo y como está todo el tiempo no encontrás ningún momento para aprovecharla. Está la idea de que el sexo es espontáneo, y la realidad es que nunca es espontáneo, siempre estás planificando o preparando o te estás arreglando para eso, y si dejás de estar alerta a que eso suceda, entonces no va a suceder nunca.

¿Hay algo que podemos hacer para regenerar el deseo perdido?

Es difícil, porque ahora ninguna actividad empieza y termina. Todos los roles, como son los de padre, madre, pareja, novio, novia, se desempeñan en el mismo ambiente; todo se pierde, trabajás todo el tiempo, todos los días de la semana, pasando de un rol a otro sin que haya un corte claro. Y dentro de eso está la sexualidad. ¿Dónde la metés? Creo que para volver a generar ciertas cosas es necesario ordenar y marcar las rutinas para darle espacio a las distintas actividades. ¡Qué embole planificar la sexualdad! Pero sí, es necesario.

¿Puede ser que mi libido haya disminuido porque me cansé de estar conmigo misma todo el tiempo?

Creo que cualquier cosa que no tenga cortes, aire, distracción y variedad puede repercutir en nuestra forma de enriquecernos y ponernos creativos, incluso con nuestro propio cuerpo.

Hay que ir alimentándolo con estímulos variables. Una paja requiere un esfuerzo, un movimiento. En la convivencia con uno mismo también está ese suceso de la repetición, y la rutina impacta, impacta en el ánimo, en el deseo. Necesitamos cambios, estímulos nuevos, variación.

¿Qué repercusión tienen la incertidumbre y nuestras preocupaciones pandémicas en nuestro deseo sexual?

Hay tantos escenarios diferentes como escenarios de la sexualidad, básicamente como siempre, pero ahora se diferencian con más potencia. Las preocupaciones, el miedo, el estrés y la incertidumbre son sensaciones que no alimentan para nada el deseo sexual, son factores que en estado prepandemia ya alteraban el deseo: ¡imaginate en esta situación! Y cada vez se acentúan más, y cada vez afectan más en el deseo. Es por eso que al principio hubo una oleada de “¡qué bueno voy a comprar viagra!” “¡uh voy a aprovechar a masturbarme muchísimo!”, y ahora no queremos saber nada. Nos hartamos de hacernos la paja porque estamos hartos de todo lo que está sucediendo.

Paloma Navarro Nicoletti https://ift.tt/eA8V8J

Nietos y abuelos hablan desde el confinamiento

¿Qué tienen que decir nuestros abuelos durante el confinamiento? ¿Cómo se sienten, qué nos aconsejan?

VICE Staff https://ift.tt/eA8V8J

El coronavirus está matando a los pueblos indígenas en Brasil a un ritmo sorprendente

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

El COVID-19 está golpeando a la población indígena de Brasil el doble de duro que el resto de la población, con una tasa de mortalidad de más del 12 por ciento.

La sorprendente estadística proviene del grupo de defensa Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB) que está rastreando el número de casos y muertes entre los 900.000 indígenas del país.

Según las últimas cifras de la APIB, 125 indígenas han muerto por coronavirus, de 980 casos confirmados. La tasa de mortalidad del 12.4 por ciento es casi el doble de la tasa de mortalidad nacional del 6.4 por ciento.

"El virus está llegando a territorios indígenas en todo Brasil con una velocidad aterradora", dijo la APIB en un comunicado el viernes, señalando que 40 de los 300 grupos indígenas separados del país ya se han infectado.

Los médicos han estado tratando de llegar a las comunidades que viven en partes aisladas de las selvas tropicales brasileñas, utilizando aviones Medevac.

"El número de pacientes con COVID-19 ha aumentado mucho", dijo a Reuters Edson Santos Rodrigues, médico pediatra. "Estamos mandando más aviones [río arriba]; es la última oportunidad para salvarles la vida".

Pero los detractores han criticado la respuesta del gobierno a la creciente crisis entre los pueblos indígenas.

La Fundación Nacional del Indio (FUNAI), la agencia gubernamental responsable de proteger a los nativos, "no está haciendo mucho para coordinar una respuesta a una crisis que podría diezmar a los grupos étnicos", según cuatro personas que trabajan en estrecha colaboración con las comunidades indígenas que hablaron con la AP la semana pasada.

Brasil es ahora el segundo país más afectado del mundo, registrando más de 22.000 muertes y más de 360.000 casos hasta ahora. Pero muchos expertos creen que la falta de pruebas podría significar que las cifras reales son hasta 15 veces más altas de lo informado.

El domingo, la Casa Blanca anunció que impondría restricciones de viaje a las personas que vienen del país sudamericano. Las restricciones, que impiden que los no estadounidenses que han estado en Brasil en las últimas dos semanas viajen a Estados Unidos, entrarán en vigencia el 28 de mayo.

La noticia es un duro golpe para el presidente populista brasileño Jair Bolsonaro, quien, al igual que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha minimizado en repetidas ocasiones la amenaza del coronavirus, ha jugado con drogas no probadas como la hidroxicloroquina y ha presionado para que la economía del país permanezca abierta.

Portada: Una mujer con una máscara que dice en portugués "Las vidas indígenas importan", llora durante el funeral del jefe Messias Martins Moreira, de 53 años, del grupo étnico Kokama, quien murió de COVID-19, en el Parque das Tribos en Manaus, Amazonas, Brasil, jueves 14 de mayo de 2020. (Foto AP/Edmar Barros)

David Gilbert https://ift.tt/eA8V8J

martes, 26 de mayo de 2020

Del paraíso al infierno: atrapado en un festival de música por COVID-19

El 21 de abril, la prohibición de vuelos en el país se extendió hasta el 22 de mayo, lo que significa que los asistentes al festival quedarán varados durante al menos otro mes. Este es ahora el último festival en la tierra.

¿Será Lord of the Flies, Fyre Festival o The Beach? Esto es lo que sucede cuando un festival de música tropical se cierra.

VICE Staff https://ift.tt/eA8V8J