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lunes, 6 de enero de 2020

Demasiado cuidado propio nos vuelve apáticos

Artículo publicado originalmente por VICE Reino Unido.

He visto a las mejores mentes de mi generación arruinadas por... ¿el cuidado propio? Sería extremo decirlo con certeza pero, cada vez más, me doy cuenta de que es cierto. Cuando veo a los jóvenes que respeto enfocados con tanta intensidad en sí mismos, se vuelven completamente introspectivos y pierden contacto con el mundo exterior. El cuidado propio los lleva a abandonar la vida, tanto la suya como la de los demás. Cuidan tanto de sí mismos que al final se vuelven apáticos.

Se estima que la industria del cuidado propio vale 10.000 millones de dólares, una cifra que solo ha aumentado desde la elección de Donald Trump. Se ha comercializado como una actividad necesaria para la Generación Z: ya sea ponerse una mascarilla facial o publicar un meme inspirador. Tenemos la presión de volver al cuidado propio una prioridad. Actualmente hay 21,2 millones de publicaciones con la etiqueta #selfcare (#cuidadopropio) en Instagram. Este mercado en rápida expansión no muestra signos de desaceleración, pero en una era de catástrofe climática y amenazas a nuestros derechos humanos, ¿acaso el cuidado propio nos está distrayendo del trabajo real que debemos hacer?

"El cuidado propio es un lavado de cerebro colectivo de las comunidades progresistas", dice mi amiga Sophia, sentada frente a mí en un bar de Berlín. "Es una forma de evitar que hagas preguntas reales y difíciles".

Nuestra otra amiga Angie se nos acerca y nos cuenta la historia de un verano en el que estaba deprimida, donde básicamente lo único que hizo fue hacerse mascarillas faciales, comer ramen y mirar Netflix en la cama. Ya saben cómo es. Nunca se había sentido más aburrida. "El cuidado propio se trata de sentirse cómodo y eso no es necesariamente bueno para ti", explica, mientras describe cómo escapó finalmente de esa espiral de cuidado propio al comenzar a hacer de nuevo las cosas que la asustaban, tanto social como artísticamente.

Karl Marx consideraba que la religión era el opio de las masas. Alrededor de un tercio de los millennials no tienen vínculos con ninguna religión y la Generación Z es la generación menos religiosa de la historia, con el doble de porcentaje de ateos que el resto de la población de Estados Unidos. La religión no es exactamente nuestro opio. Pero aunque no todos contamos con Dios, todos tenemos Instagram.

Para los jóvenes de hoy, las redes sociales nos han presentado industrias emergentes como la astrología y el bienestar que pueden llenar vacíos existenciales similares. Casi el 30 por ciento de los estadounidenses cree en la astrología, una estadística que claramente va en aumento, a medida que las nuevas aplicaciones y los empresarios inundan una "industria de servicios míticos" de 2.100 millones de dólares.

Recibimos notificaciones de nuestros horóscopos generados por inteligencia artificial, a medida que leemos citas ligeramente motivadoras mientras nos ponemos una mascarilla facial de té verde. Alimenta la fantasía de que controlamos nuestro destino al hacer todo tipo de actividades de cuidado propio. O incluso podemos simplemente quedarnos sentados y dejar que los planetas predigan nuestro futuro. En nuestra era de hipervigilancia, fascismo creciente y capitalismo omnipresente, el cuidado propio se convierte en un consuelo y un sedante.

Si bien no es una noticia impactante que la élite mundial está interesada en presionarnos para que nos cuidemos a nosotros mismos como una forma de adormecimiento subversivo, es interesante ver cómo nuestra generación no intenta liberarse del ciclo. Muchos de nosotros hemos llegado a confiar en que el cuidado propio es lo más radical que podemos hacer, en lugar de entenderlo como un aspecto simple e importante de ser humano.

El cuidado propio es cinismo corporativo diseñado para atacar nuestras inseguridades. Muchos productos que dicen ayudar al cuidado propio no están respaldados por la ciencia, desde mascarillas faciales y CBD hasta paquetes de suscripción de vitaminas comercializados en Instagram. Las "aplicaciones de meditación que generan miles de millones de dólares" y "el descubrimiento de la espiritualidad" son frases que ahora se escuchan en la misma oración. Creer en el concepto del "trabajo emocional", que de alguna manera se ha puesto de moda, implica que apoyar a alguien que te importa inevitablemente agota su propio suministro de bienestar, como si los sentimientos modernos fueran Bitcoins y hubiera un límite fiscal para la compasión.

Esta búsqueda del cuidado propio a toda costa me recuerda historias como la oscura novela satírica del año pasado My Year of Rest and Relaxation, o la película de culto American Psycho. Me viene a la mente una frase de esta última, en la que el protagonista —un corredor de bolsa de Wall Street y asesino en serie obsesionado con el régimen de belleza—, interpretado por Christian Bale, dice: "Tengo todas las características de un ser humano: carne, sangre, piel, cabello; pero sin ninguna emoción única, clara e identificable". Los protagonistas de estas historias hacen eco de estudios que vinculan el narcisismo encubierto con el aburrimiento: cómo en los tiempos modernos, volverse aburrido se ha convertido en un efecto secundario de las prácticas narcisistas del cuidado propio.

A pesar de la crítica, la serie de televisión Euphoria —lanzada el verano pasado— se sintió casi como el primer drama adolescente moderno en alejarse de la mentalidad esterilizada del cuidado propio creada por los millennials. Mostró a la protagonista llevando a cabo lo que algunos podrían etiquetar como cuidado propio —ver un maratón de Love Island sin para para sobrellevar una ruptura amorosa, en toda su miseria mundana. No trata de aparentar que los problemas de sus personajes pueden solucionarse si solo se preocupan más, y creo que es exactamente por eso que el público a su vez se ha interesado tanto en ellos.

Muchos han dicho que la Generación Z, tal y como se presenta en la serie de HBO, experimenta más depresión, agotamiento y ansiedad que cualquier otra generación hasta ahora. Esto ocurre a pesar de los estudios que demuestran que también participamos en comportamientos menos riesgosos —como el uso de drogas— que las generaciones anteriores. Sin embargo, es la razón por la cual se siente errónea la sugerencia del cuidado propio como el antídoto contra el agotamiento (que ahora es una condición real y diagnosticable) y la depresión. Después de todo, ¿no es el cuidado propio solo un curita para tapar heridas más serias?

El cuidado propio no es superficial ni romántico. No se relaciona con los conceptos del Eros o la pasión o la consumación, ni tampoco apela a nuestro impulso innato de muerte. Solo es estático. Pone nuestras vidas en silencio y nos engaña haciéndonos creer que el agotamiento es una dicha, que la mundanidad puede ser tan vigorizante como un dulce azucarado.

Es importante tener cuidado con el corazón. No hay formas incorrectas de tratar de ser comprensivo en una sociedad que es bastante apática. Pero es desalentador observar la forma en que este movimiento supuestamente positivo se ha convertido en una anestesia comercializada en masa para nuestra generación: estamos tan protegidos del riesgo que ahora nos estamos volviendo indiferentes y aburridos. Nos estamos cerrando a todas y cada una de las experiencias difíciles bajo la pretensión del cuidado propio.

El mundo está en llamas: ¿realmente quieres estar acostado en la cama con una mascarilla facial mientras ocurre?

Dane Maximov https://ift.tt/eA8V8J

Un colorido homenaje a la juventud brasileña

Artículo publicado originalmente en 'The Get Up Stand Up Issue', de i-D, nº 358, invierno de 2019. Consigue tu copia aquí.

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Kayky lleva traje Givenchy. Falda Brazillian Quadrille Dance Collection. Máscara Victor Hugo Mattos. Joyas del modelo
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Kayky lleva traje Givenchy. Máscara Victor Hugo Mattos. Collar del modelo
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Geordana lleva vestido Lanvin. Máscara Renan Soares. Pulseras Victor Hugo Mattos
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Wellington lleva traje Les Hommes. Chaqueta (atada a la cintura) B.Luxo. Corsé y tocado Victor Hugo Mattos. Máscara Ibkamarastudios
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Diene lleva top Hermès. Falda Quadrille Dance Collection. Máscara Renan Soares. Medias Ibkamarastudios. Zapatos B.Luxo
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Maurício lleva traje Nicomede Talavera. Máscara Ibkamarastudios. Cinturón Dior
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Arison lleva pantalón Bottega Veneta. Pulseras Nicomede Talavera. Zapatos Christian Louboutin
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Kayky lleva pantalón Boss
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Thayna lleva vestido, pendientes y zapatos Dior. Pantalón Victor Hugo Mattos. Guantes Ibkamarastudios
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Wellington lleva ropa y zapatos Givenchy
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Diene lleva vestido Louis Vuitton. Pulseras Victor Hugo Mattos
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Geordana lleva abrigo Fendi. vestido (por debajo) Bottega Veneta
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Wellington lleva camisa Tiger of Sweden
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Marcely lleva vestido Borbonese 1910. Pendientes Ibkamarastudios
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Wellington lleva vestido Vaquera. Máscara Coisas de Negro
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Anna lleva chaqueta Paco Rabanne. Tocado y colgante Victor Hugo Mattos. Medias Ibkamarastudios
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Anna lleva vestido Chanel. Máscara B.Luxo. Medias Ibkamarastudios. Zapatos Manolo Blahnik
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Arison lleva jeans Eytys. Sombrero B.Luxo. Collar Lanvin. Cinturón Margaret Howell. Calzoncillos del modelo

Créditos


Fotografía Rafael Pavarotti
Estilismo Ibrahim Kamara

Peluquería Silvio Georgio de Capa Mgt con productos L’Oréal Professionel.
Maquillaje Mika Safro de JFrigo Mgmt con productos Kryolan Professional.
Asistente de fotografía Tuany Piquetti y Eduardo Malta.
Asistente de estilismo Joe Bates, Sasha Harris, Nini Barbakadze y Matthew Gillespie.
Asistente de peluquería Carlos Rosa y Romário Gonçalves.
Asistente de maquillaje Neto Navarro e Ísis Penafort.
Producción Ana Cabral Fontão de 42.partners y Melissa Barra.
Modelos Anna Herrera at Canvas Management, Arison Machado, Diene Silva, Geordana Farias, Heleny Costa, Kayky Santos, Marcely Oliveira, Maurício Oliveira, Rayssa Cardoos, Thayna Santos y Wellington Figueiredo.

Créditos de portada: Heleny lleva jersey Erika Cavallini. Vestido (por debajo) Coach 1941. Cinturón Nicomede Talavera. Zapatos B.Luxo.

i-D Staff https://ift.tt/36wEM3Z

La tubería que arrojaba sangre sigue haciéndolo casi dos años después

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

¿Te acuerdas de la tubería que arrojaba sangre? Vale, pues hay fotografías nuevas que muestran que todavía sigue haciéndolo, casi dos años después.

En el otoño del 2017, el fotógrafo Tavish Campbell tuvo un presentimiento y se sumergió hasta el fondo del canal del pasaje Discovery, en la isla de Vancouver de la provincia de la Columbia Británica. Sospechaba que la planta procesadora de salmones del Atlántico que había cerca del lugar, Brown’s Bay Packing, tenía una tubería de desagüe en el fondo del canal, donde viven los salmones rojos.

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Foto cortesía de Tavish Campbell

Lo que se encontró no era normal: la tubería emanaba enormes cantidades de sangre y escamas. Envió una muestra para ser analizada al Colegio de Veterinaria del Atlántico en la isla del Príncipe Eduardo y descubrieron que había gusanos intestinales y el Piscine Orthoreovirus (PRV).

Tras la publicación de los videos y reportajes en 2017, Dominic Leblanc, entonces ministro de Pesca, dijo que la industria pesquera “debía hacer un esfuerzo mayor” por proteger al salmón salvaje y que se llevarían a cabo exámenes para estudiar desagües potencialmente peligrosos. Parecía que las cosas iban a cambiar.

No obstante, Campbell se sumergió de nuevo cuatro veces en el mismo lugar poco después de un año, entre finales de octubre y noviembre. Allí, vio algo que le partió el corazón: el asqueroso desagüe aún seguía arrojando sangre después de todo.

“Fue muy duro ver que toda esa sangre seguía fluyendo”, nos contó Campbell. “La decepción pronto se tornó en preocupación por la salud de los salmones salvajes y, por extensión, de toda la costa de la Columbia Británica”.

En 2019, hubo un récord en el número de salmones rojos que regresaron a la Columbia Británica tras la carrera del salmón. Se esperaban más de cinco millones de ejemplares, pero se reportaron poco más de 600.000.

El ministro de Pesca, Jonathan Wilkinson, dijo en una rueda de prensa en agosto que no había “ninguna duda” de que el cambio climático era la causa principal de este descenso, que afecta no solo al medio ambiente sino también a la economía. Pero casos como el de este desagüe, que expulsa litros y litros de sangre de pez infectada a las aguas en las que nadan los salmones salvajes, no ayudan. Hay estudios que indican que este virus es altamente contagioso y perjudica a las poblaciones de peces.

David Stover, socio director de Brown’s Bay Packing, explicó a un reportero de CTV News que la compañía está a punto de cerrar un proyecto para implementar un sistema de tratado de aguas de 1.5 millones de dólares. “El componente de desinfección del sistema, que se encuentra en la fase final del proceso, está diseñado para desinfectar el efluente”, dijo. “Aunque no llevamos a cabo pruebas de PRV, estamos seguros de que el proceso de desinfección acaba con bacterias y virus”.

Campbell explicó que puesto que la planta de procesamiento ha estado en constante funcionamiento, y según lo que observó, el desagüe sigue vertiendo al menos cuando los operarios de la planta destripan y limpian el pescado.

“2019 ha sido el peor año del regreso del salmón rojo en la historia de Canadá, dijo Campbell. “Es una extinción en toda regla y está pasando en frente de nuestras narices”.

Samantha Cole https://ift.tt/2Rnf3pH

Los propósitos de Año Nuevo apestan, mejor haz una lista de cosas que te emocionen

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Cuando era adolescente no sabía que existían los "Sunday Scaries" (la ansiedad que se produce los domingos por la noche con el inminente regreso a la oficina, la escuela o el trabajo), pero eso no me impedía sentirlos. Llegaban a mí al final de cada vacaciones de invierno; después de dos semanas de hacer lo que quisiera, y la idea de volver a la escuela, los exámenes y reglas de matemáticas, se sentía cruel e imposible. Hasta que un año, cuando a mi genio cerebral se le ocurrió no necesariamente una cura, sino una buena y digna distracción; cuando sentía que simplemente sería horrible volver a la escuela, escribía una lista en mi diario con cosas que me entusiasmaban hacer el próximo año. Incluía: juegos de lacrosse, vacaciones de primavera, sacar mi licencia de conducir, una clase de geografía con mi nuevo crush y "chicos, chichos y más chicos".

La idea era llenar la lista con eventos recurrentes y únicos. Quería cosas que pudiera tachar conforme pasaran (¡qué bello es tachar cosas de una lista!), y también cosas que me emocionaran una y otra vez. Tampoco estaba consciente de este concepto cuando era adolescente, pero hay un poder legítimo y estudiado en simplemente... escribir algo; la ciencia muestra continuamente que es más probable que un objetivo se logre cuando lo escribimos.



Nada en la lista era desafiante; no estaba destinada a ser una colección de "propósitos" u "objetivos" en ningún sentido. Ciertas cosas eran quizás "motivadoras" –el punto de conseguir una cita era realmente un poco de ánimo para tener menos miedo de hablar con los chicos– pero no quería que nada en la lista me hiciera sentir mal o presionada. Solo quería algo que pudiera ver cuando esa sensación asquerosa regresara y me dejara tirada en mi cama, algo tonto para apaciguar mi temor sobre el próximo año, y recordar que en realidad había muchas cosas divertidas por las que valía la pena estar emocionada. Escribí la lista, firmé la parte inferior y la titulé, "LISTA ANUAL DE HANNAH DE LAS COSAS QUE ME ENTUSIASMAN", deseando que se convirtiera en una tradición.

La seguí haciendo durante el resto de la secundaria y en la universidad, ya que la ansiedad regresaba inevitablemente antes del comienzo de cada semestre. Finalmente, la lista se convirtió en algo propio. Era divertido pensar en todas las promesas de Año Nuevo (debido al horario escolar, siempre terminaba escribiéndola unos días después del Año Nuevo). Incluso comenzaba a planificarla con anticipación, entusiasmada por la posibilidad de... sentirme emocionada. Recuerdo escribir entusiasmada"baile de graduación", "¡¡¡graduación !!!!!", "mi fiesta de cumpleaños número 18" y "mudarme a la universidad" en una de mis listas.

A medida que crecía, mis listas también lo hacían. En la universidad, mis deseos adolescentes fueron suplantados por una mezcla de cosas que eran a la vez ambiciosas y tontas, como "publicar mi primera historia", "hacer bongs hechos en casa" e "ir a nadar de noche en Barton Springs". Cuidadosamente volvía durante todo el año y tachaba las cosas a medida que pasaban, y siempre me aseguraba de poner algunas cosas (eventos recurrentes y eventos vagos, sin fecha) que no se podían tachar, por lo que nunca se me acababan las cosas emocionantes.

Al ver la colección de todas las listas escritas a mano ahora es como mirar un highlight de Instagram; son un registro de algunos de mis mejores días. A veces son tan serias que son casi vergonzosas de leer: escribía todas las cosas que más quería, cosas grandes y pequeñas que calmaban la ansiedad durante de Año Nuevo en mi cerebro y me hacían sentir legítimamente emocionada.

Hasta la fecha sigo haciendo la lista, aunque ahora soy un adulto que ya no tiene vacaciones de invierno. Esa ansiedad aún existe a raíz de la fiebre de las fiestas. También sigo esperando unos días antes de Año Nuevo para escribir la lista, por lo que se mantiene completamente separada en mi cerebro de cualquier propósito que haya decidido tener.

A pesar de que los elementos en ella han madurado, sigo asegurándome de que la lista no se ponga demasiado seria. La misma idea general: querer una referencia de las cosas que me entusiasman mucho, sigue siendo la misma. En todo caso, la lista se vuelve más tonta e insignificante cada año, ya que toda la mierda que tengo que hacer para ser una persona se vuelve más complicada y difícil. La del año pasado incluía "pintar mi habitación" y "salir a comer sola más seguido".

Reconozco que solo es un truco simple para mi cerebro, pero es muy efectivo. Como adulta, la lista trata tanto de esperar cosas como de reflexionar sobre el año anterior, y de encontrar pequeñas formas de hacer que mi vida sea un poco más divertida. Las cosas pueden ser emocionantes si decides entusiasmarte por ellas, y especialmente si las escribes en los primeros días del año.

Sigue a Hannah Smothers en Twitter.

Hannah Smothers https://ift.tt/eA8V8J

Fotos devastadoras después del tifón que azotó Filipinas en Navidad

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

Un tifón mortal en Filipinas mató a más de una docena de personas y obligó a muchos otros a huir de sus hogares durante las vacaciones de Navidad.

Con el correr de los días el número de muertes reportado fue variando: la AP informó al menos 20, mientras que CNN calculó la cifra en 16. Las autoridades dijeron que las muertes fueron principalmente por ahogamiento, caída de árboles y electrocución accidental.

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Una familia comiendo dentro de su casa dañada a la altura del tifón Phanfone en la ciudad de Guiuan, en la provincia de Samar Oriental, el 26 de diciembre de 2019. (Foto: ALREN BERONIO/AFP a través de Getty Images)

La tormenta, conocida como el tifón Ursula en Filipinas, tocó tierra el martes 24 de diciembre y azotó Filipinas, un país mayormente católico, durante todo el feriado navideño. Alcanzó su punto máximo con vientos de unas 144 kilómetros por hora con ráfagas de hasta 193 kph. Para el jueves 26, se debilitó ligeramente al avanzar hacia el Mar del Sur de China.

Unas 60.000 personas tuvieron que ser evacuadas a medida que se acercaba el tifón, y miles más quedaron desamparadas durante las vacaciones cuando trasladarse se hizo imposible, informó el New York Times. Cerca de 25.000 personas quedaron desamparadas en los puertos marítimos después de que se cancelaran los transbordadores, y casi 16.000 quedaron atrapadas en los aeropuertos.

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Residentes atraviesan una carretera inundada, causada por las fuertes lluvias provocadas por el tifón Phanfone, en la ciudad de Ormoc, provincia de Leyte, en el centro de Filipinas, el 25 de diciembre de 2019. El tifón Phanfone azotó el centro de Filipinas el 25 de diciembre, trayendo una temporada de vacaciones húmeda, miserable y aterradora para millones de personas en la nación principalmente católica.

Después de la tormenta, las ciudades fueron golpeadas por avalanchas de tierra, inundaciones y fuertes vientos a medida que los apagones complicaron los esfuerzos de recuperación y rescate.

“No podías ver a nadie porque hubo un apagón total, no se podía escuchar nada. El pueblo parecía un pueblo fantasma”, dijo Cindy Ferrer, de la Oficina regional de Defensa Civil, a la AP sobre un pueblo costero llamado Batad.

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Residentes pasan junto a una casa dañada durante el tifón Phanfone en Tacloban, provincia de Leyte, en el centro de Filipinas, el 25 de diciembre de 2019. (Foto de BOBBIE ALOTA / AFP a través de Getty Images)

Las fotos de las secuelas del tifón mostraban casas desplomadas, inundaciones masivas y sobrevivientes que luchaban por llegar a un lugar seguro. Los servicios de emergencia estuvieron trabajando para proporcionar alimentos, incluso cuando muchas carreteras estaban intransitables.

Filipinas se vio afectada por unos 20 tifones el año pasado, y Ursula demostró ser uno de los más dañinos. Siguió un camino similar al tifón Haiyan de 2013, que mató a más de 6.000 personas.

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Pescadores llevan un bote a tierras más altas en Baybay, Samar oriental, el 24 de diciembre de 2019, después de que el tifón Phanfone azotara el centro de Filipinas. (Foto de ALREN BERONIO / AFP a través de Getty Images)

Portada: automovilistas caminan por una carretera inundada, causada por las fuertes lluvias provocadas por el tifón Phanfone, en la ciudad de Ormoc, provincia de Leyte, en el centro de Filipinas, el 25 de diciembre de 2019. (Foto de RONALD FRANK DEJON / AFP a través de Getty Images)

Tim Marcin https://ift.tt/2QyDkYb

viernes, 3 de enero de 2020

Cliente con buen sexo, cliente satisfecho

El sexo tiene una extraña cualidad asimétrica: se lo practica casi siempre, pero se lo discute casi nunca. Aceptar abiertamente su praxis pone los pelos de punta y para muchos la idea de probarlo lejos de la ortodoxia remueve los intestinos. Queremos pensar que cuando se trata de sexo la palabra “tabú” es más propia del siglo XX, que tiene demasiada carga castiza para un mundo moderno, hedonista e hiperconectado. Malas noticias. Basta un simple repaso cultural en Ecuador para ver que los placeres carnales siguen en el pedestal de lo censurado y que persisten como una herramienta de subordinación del disfrute en favor de la simplona narrativa reproductiva. A la final, sin el sexo dejaríamos de existir.

El retraso cavernario en Ecuador de las conversaciones sobre sexo quedó claro, por ejemplo, con la aplicación del Plan Familia, un programa del gobierno del expresidente Rafael Correa empapado de educación sexual ultra conservadora y pacata para regir la prevención del embarazo adolescente en un país con la tasa más alta de embarazo adolescente de América Latina donde 111 de cada mil jóvenes entre 15 y 19 años han estado embarazadas según un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas del 2018. ¿La idea del Gobierno de Correa? Simplemente enseñar a la mujer a postergar su vida sexual para evitar problemas. Sí, en países como Ecuador el disfrute es pecado y la educación sexual de seminario mayor es de lo más excitante que hay.

Aceptémoslo. El sexo es una cuestión de lenguajes. El corporal, el imaginario, el hormonal… Y en el caso de Fantastic Sex Shop, la primera serie web de animación ecuatoriana sobre el tema, el sexo es una cuestión de storytelling kinky digital. El animador, Daniel Jácome es el padre de esta serie provocadora que busca abordar las aventuras, traumas, desencuentros y dramas sexuales de los ecuatorianos a través de historias con personajes animados, pixeles que no tienen pudor alguno a la hora de contar la experiencia carnal humana.

“El concepto de Fantastic Sex Shop nació hace tres años cuando cerré mi primer estudio de animación, puse mis cosas en cajas y me quedé sin saber cuál sería la próxima historia a ser contada”, dice Daniel. Sin socios, sin proyecto y sin plata le quedaba una alternativa: recopilar algunas de sus experiencias personales para dar forma al universo narrativo de Fantastic Sex Shop. “Cuando tenía 18 años tuve una novia que nunca se había masturbado porque decía que le daba asco sentir su vagina húmeda”, relata mientras piensa en otras situaciones en las que detectó un patrón nocivo de resistencia a la experiencia sexual. Recuerda amigos que le increpaban sobre su “locura” al hablar sobre sexo anal o golden showers. Las reacciones iban siempre por el camino del escándalo ante prácticas fuera de eje. Para Daniel, en Ecuador la conversación sobre sexo es siempre incómoda y la gente tiende a ver las vicisitudes de la vida sexual con aprensión. La serie, por su parte da cuenta de estas historias a través de la narrativa de Kate, Látex y Rick, tres personajes que habitan una tienda dedicada a la venta y reparación de juguetes y artículos sexuales.

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Kate.

Kate, la encargada de la tienda, es un vibrador eléctrico voluntarioso. Su deseo de satisfacer a todos sus clientes la lleva a excitarse en exceso y a hiperventilarse pasando del nivel 1 de vibración hasta el nivel 10 de sacudida mortal. Látex, un condón sin usar, es el encargado de empaques y devoluciones. Su marca es la hipocondría, la pulcritud y la minuciosidad. Su mayor experiencia traumática ocurrió cuando iba a ser usado por primera vez por una pareja adolescente que no pudo concretar. El “degenerado” del trío es Rick, el encargado de bodega y testeo de productos. Rick es un muñeco inflable lúdico, creativo y adicto al sexo sin orientación fija, pues le interesan la bisexualidad, la transexualidad, el poliamor… El hedonismo es su credo.

El proyecto

Los inicios de Fantastic Sex Shop fueron decepcionantes. Tras presentarlo dos veces en el Festival Internacional de Animación Annecy en Francia en 2016 y 2017 para capturar la atención de posibles coproductores, Daniel vio que la historia aún tenía limitaciones narrativas. “Saqué el pan del horno antes de tiempo, pues pensé que el pitch bible iba a ser un éxito y que no sería difícil conseguir financiamiento porque el proyecto rompía moldes”, cuenta. La decepción no paró ahí y el proyecto también sufrió un rechazo cuando Daniel lo compartió con Ollie Green, encargada de compras para Cartoon Network, canal que promueve series de contenido sexual como Adult Swim. “Le mostré el teaser y me dijo que no podían jugársela por ese tipo de contenido por el público del canal”. La lección fue aprendida y el proyecto se estancó. Al final, a Fantastic Sex Shop le faltaban, entre otras cosas, historias documentadas sobre la vida sexual de los ecuatorianos con correspondencia global y apoyo científico.

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Látex.

Es ahí cuando Arai Vela, doctora uróloga y andróloga especialista en salud sexual y miembro de la Sociedad Latinoamericana de Medicina Sexual, entró en el proyecto.
Arai fue una ficha clave para darle mejor forma a Fantastic Sex Shop. Tras conocer a Daniel a través de su hermano, Arai accedió a participar como consultora aportando con historias de experiencias reales de hombres y mujeres que habían pasado por su consulta médica. “Decidí participar porque cuando Daniel me presentó el proyecto vi la oportunidad que ofrece la animación para hablar de los errores en conducta basados en mitos sobre la respuesta sexual humana”, dice Arai. Entre esos errores, cuenta, están creencias como que las mujeres no deben ser “sucias” o que la eyaculación precoz resulta de un estado de excitación muy elevada. Fatalmente cómico fue, por ejemplo, la ocasión cuando un paciente octogenario con Alzheimer acabó delatado por su enfermera en el consultorio para que le “recete algo” pues se estaba masturbando incesantemente en su delicado estado. ¿La justificación?: “¡cómo lo va a hacer en el ocaso de su vida!”

“Cuando veo que la dirección de las investigaciones sobre el sexo en Europa están en tópicos como la masturbación como mecanismo de higiene personal o la gestión de placeres del sexo mientras en Ecuador seguimos luchando con el embarazo adolescente y en educar sexualmente solo por reproducción, me sube la expectativa de Fantastic Sex Shop” dice Arai.

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Modelo de guión de Fantastic Sex Shop.

Arai y Daniel se dieron el trabajo de reunir, catalogar y ordenar cientos de historias que serían tratadas para transformarlas en los guiones a los que Látex, Kate y Rick darían vida. Este apoyo para el mejoramiento del universo narrativo de Fantastic Sex Shop tuvo resultados. Tras algunos ajustes, Daniel aplicó a los fondos de producción del Instituto de Cine y Creación Audiovisual de Ecuador (ICCA) bajo la categoría “webseries”. El jurado del ICCA, entre los que estaba Andrés Centeno de Enchufe TV, decidió a favor del proyecto y le otorgó 15.000 dólares para producir seis episodios de tres minutos, con la condición de que cada uno obtenga al menos 5.000 views en la distribución digital. Para Daniel, la otorgación del fondo estuvo marcada por una apertura a la producción de contenido audiovisual en animación para adultos en los últimos años, ejemplificada en series como Bojack Horseman o el ya inolvidable Rick & Morty. “Pienso que el jurado vio que el potencial del proyecto está en su capacidad de generar audiencias, dinero y trabajo más que en juzgar si se está diciendo lo que es socialmente correcto o no”.

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Mecánico.

Con el financiamiento, Daniel tomó el impulso definitivo. En una visita al Festival de Annecy entró en contacto con los productores de LUNES Animación y Contenido, un estudio chileno especializado en desarrollo de contenido audiovisual para cine, TV e Internet. El reto estaba en encontrar la narrativa ideal que se sustente episodio tras episodio para hablar de historias y tabúes en relación al sexo. “Con LUNES hicimos una revisión de algunos aspectos y surgieron ajustes, entre ellos, un mejoramiento de los guiones, un giro hacia un humor más atrevido que no se quede solo en lo educativo y la ampliación de la duración de los episodios para presentar mejor a los personajes, explicar cómo funciona la tienda, probar gags y pulir el storyline en soporte digital. Si Andy Warhol profirió que el sexo es más excitante en la pantalla que en las sábanas, Fantastic Sex Shop le tomó la palabra. El círculo se había cerrado y el proyecto levantó el vuelo.

Fantastic Sex Shop

La noche cae en la ciudad y en Fantastic Sex Shop algo está pasando. En la bodega Rick se pasea incesante con su postura de macho recio cuando abre un paquete de bolas chinas procedente de Asia para ofrecer una nueva experiencia a los amantes del sexo anal. Al abrir la caja Rick es atacado por las bolas y se vuelve rehén, pues estas se niegan a ser sacrificadas en los pestilentes rectos humanos. Al intentar poner orden, Kate se ve obligada a relatar su primera experiencia como vibrador en el ano de una chica, un grotesco recuerdo que empodera a las bolas chinas que ahora quieren declarar la guerra a los anos humanos.

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Rick.

El episodio se titula “La mafia de las bolas chinas” y es el piloto de la serie que marcará el tono de Fantastic Sex Shop. Cada uno aborda un tema acerca del sexo, un mito urbano, un tabú social, un hecho científico, datos freaks o preguntas inverosímiles. Los tópicos detonan a partir de las llamadas de clientes al call center, quejas al sitio web, devolución de productos en mal estado, etc.

Para Daniel, uno de los poderes de Fantastic Sex Shop está en la generación de insights en cada episodio; es decir, temas de discusión. Al final de cada uno, un personaje dice: “Si quieres saber más sobre sexo anal, haz clic aquí”, acción que lleva a testimoniales o material infográfico didáctico que habla sobre cómo practicar sexo anal en condiciones óptimas. “La ignorancia es una prisión —dice Arai— y creo que episodios como ese son un herramienta maravillosa para llegar a la gente con cierto criterio formado para que puedan abordar situaciones a través de las historias de personajes”. En episodios como “Monsieur Cunilinguini o “crisis de mediana edad”, que abordan el sexo oral y la disfunción eréctil respectivamente, la consigna es transmitir que lo guarro excita o que el sexo en la mediana edad rejuvenece. Con el piloto en etapa de animatic, Daniel planea tener los seis episodios iniciales listos a mediados de 2020 mientras trabaja en la estrategia para la distribución digital. Junto a LUNES, el estudio ecuatoriano Inti FX ha entrado como coproductor en el proyecto para solventar necesidades de software y hardware.

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Modelo de guión de Fantastic Sex Shop.

La idea de Fantastic Sex Shop es mandar un mensaje sexual y cultural de valor que eventualmente pueda traducirse en beneficios comerciales con la apertura de una tienda de verdad derivada de la serie o en alianzas comerciales con marcas de condones, moteles o lencería. “No podemos vivir para siempre de los dibujos, je”, finaliza Daniel.

Marshall McLuhan mencionó en una ocasión que quien haga una distinción entre educación y entretenimiento no entiende nada de la una ni de la otra. Ahí reside el mayor atractivo de Fantastic Sex Shop. Quizás es un primer paso para hacer tambalear las creencias culturales alrededor del sexo de la medieval sociedad ecuatoriana, un gag a la vez.

Oscar Martín Maldonado https://ift.tt/2QFNOVw

2019 fue un año de protestas

Si bien a lo largo de la historia siempre ha habido movimientos políticos encabezados por la juventud, este año el número de jóvenes que salieron a las calles para abogar por las causas que les apasionan rompió records. Vimos al movimiento mundial de huelga por el cambio climático Friday for the Future (Viernes por el futuro) de Greta Thunberg cobrar fuerza y extenderse desde Suecia al resto del mundo. Estuvimos ahí para documentar las huelgas en Londres, Melbourne y la ciudad de Nueva York, cuando millones de jóvenes salieron a las calles a exigir que los políticos protejan el planeta para las generaciones futuras.

En este mismo año, la juventud nigeriana abogó por un régimen político más progresista, los activistas en Irlanda del Norte lideraron una huelga por el derecho al aborto, y en Hong Kong, los adolescentes se unieron a las huelgas y manifestaciones en nombre de una mayor libertad política. Afortunadamente, estos jóvenes son el futuro, y es justo por eso que creemos que será un futuro muy brillante.

Nigeria

En 2018, se aprobó el proyecto de ley Not To Young To Run en Nigeria, que redujo el límite de edad para postularse a un cargo político de elección. Las elecciones de febrero en el país fueron la primera ocasión en que se puso en práctica esta ley y desde entonces ha abierto las puertas a que más jóvenes desafíen la estructura política con la esperanza de tener un gobierno más progresista.

Londres

La huelga juvenil en contra del cambio climático fue inspirada y, en gran parte, iniciada por Greta Thunberg, una famosa activista de 16 años, quien fundó Fridays For Future en Suecia y quien fuera la estrella de portada de nuestra vertical especializada en moda y juventud i-D. Desde entonces se han producido huelgas en todo el mundo. En marzo, los estudiantes de Londres se unieron al llamado de justicia en contra del cambio climático.

Australia

Ese mismo día, los adolescentes de toda Australia abandonaron las aulas y levantaron carteles de protesta para unirse a la huelga mundial contra la crisis climática. "Es hora de dejar de concentrarnos solo en el presente, tenemos que pensar más allá de la generación actual y comenzar a pensar en las generaciones futuras", dice Fátima, una activista de 18 años.

Nueva York

Del mismo modo, estuvimos ahí para documentar a los miles de estudiantes en la ciudad de Nueva York que faltaron a la escuela para unirse a la huelga climática mundial. Puede ser que sean demasiado jóvenes para votar, pero eso no les impide exigirles a los políticos que tomen medidas para salvar nuestro planeta antes de que sea demasiado tarde.

De Uganda a Tokio

Para la edición de The Voice of A Generation (La Voz de una Generación) de nuestra vertical i-D fotografiamos a los líderes de las huelgas en contra del cambio climático en todas las ciudades, desde la Ciudad de México hasta Mumbai. y registramos todo lo que esas voces inspiradoras tenían que decir sobre su causa.

Nueva York

Esta no fue la primera vez que cientos de jóvenes se reunieron afuera de la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para manifestarse en busca de acciones contra el cambio climático; sin embargo, este conmovedor momento ocurrió al mismo tiempo que un fuego violento devoraba la selva amazónica. También fue la primera vez que la activista Greta Thunberg se unió a sus compañeros en las calles después de su viaje al otro lado del Atlántico.

Belfast

El Rally for Choice reunió y unió a activistas de toda Irlanda del Norte, con carteles y pancartas, para exigir una cosa, el derecho de una mujer a elegir.

Hong Kong

Millones de manifestantes salieron a las calles de Hong Kong en junio para abogar por su libertad, y la serie de huelgas continúa en gran medida. Las fotos no son sobre el estilo, sino que se centran en la idea de la ropa como protección y una forma de mantenerse a salvo durante estos momentos.

Este artículo apareció originalmente en VICE UK.

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