Artículo publicado originalmente por VICE Canadá.
Tengo una relación abierta. Esto significa que la persona con la que cuchareo en la noche no siempre es mi querido novio de hace cuatro años. Para mi funciona, porque a veces me llega un mensaje que dice: “Me voy a casa con X, te amo”, así que los dos estamos de acuerdo. Todo empezó cuando llevábamos una relación a distancia porque parecía más sensato que engañarnos y fingir que mentir era lo correcto.
Sin embargo, ha resultado ser superdivertido y nos ha unido de maneras que ni nos imaginábamos. Además, ahora me siento como una especie de maestra del sexo en otro nivel, porque los dos hemos aprendido, por ensayo y error, lo que queremos exactamente el uno del otro, tanto a nivel sexual, más divertido, como a nivel de intimidad y confianza, algo más aburrido. A veces ahora incluso utilizo palabras y expresiones como “pareja” o “hacer el amor”. Admitirlo me hace sentir como si estuviera en una pesadilla de hippie, pero, así es.
Bueno, ya sé lo que estás pensando: "¿cómo demonios te funciona el poliamor?". Sin embargo, lo que hacemos mi chico y yo no es poliamor. Ser poliamorosos implica estar enamorado y salir con varias personas y, sinceramente, ¿quién tiene tiempo de estar enamorado de más de una persona? Esto se trata más bien de ser un poco más cachondos como pareja, unos cachondos felizmente emparejados. El modelo de relación abierta trae muchos problemas, pero tantos como cualquier otro tipo de relación.
De los problemas a los que nos enfrentamos como pareja, diría que el más molesto es que una vez que hablas sobre tu estilo de relación, la gente solo quiere hablar de eso el resto de la noche. Preguntas, historias y “mi ex estuvo en una relación abierta un tiempo, se llama Jon y no funcionó, pero te voy a contar durante una hora cómo le afectó emocionalmente esa etapa de su vida…”.
Aunque me importa una mierda la vida amorosa de completos desconocidos, estas son las cosas que no deberías decirles a los que tienen una relación abierta.
"¿NO TE DAN CELOS?"
La respuesta es: sí, claro. Todo lo que te han enseñado sobre relaciones se basa en este modelo de posesión del cuerpo: “Con este anillo, yo te castro. Nunca volverás a mirar a otra persona de forma sensual, ESPECIALMENTE si esa persona está buena. Solo a mí. Aunque los dos nos volveremos viejos y asquerosos”.
Lleva un tiempo acostumbrarse a no sumirse en episodios incontrolables de miseria después de enterarte de que tu pareja se cogió a otra mujer. Pero si te pidieran que explicaras por qué tu pareja es tan importante para ti, ¿responderías “principalmente porque no tocamos a nadie más” o enumerarías las cualidades reales y humanas que te atrajeron de ella en un principio? Los celos aparecen en cualquier tipo de relación — monógama o no monógama— y cualquier tipo de relación romántica se vería beneficiada si ambas partes intentaran ir más allá del sentimiento de posesión y de la inseguridad. Así que pasando de esta pregunta.
"PERO, ¿ESO FUNCIONA DE VERDAD?"
Imagínate que alguien te dijera que está saliendo con un chico de la manera tradicional y que están muy felices y que se llama David y que le gusta mucho. Entonces, a mitad de su anécdota sobre la sorpresa que le dio David en la cena de su segundo aniversario, tú vas y dices: “Qué bella historia, pero estás segura de que no se están engañando a sí mismos sobre su felicidad? Suena a que todo lo que te importa no es real”.
¿Ves? Cuando lo pones de esa manera, quedas como un idiota.
"ME ALEGRO MUCHO POR USTEDES, POR SUPUESTO, PERO YO NUNCA PODRÍA HACER ESO"
Esta es una de las que más me molestan, porque es demasiado pasivo-agresiva... Entiendo que la manera de llevar mi relación es confusa y puede que asuste un poco (porque es diferente y los cambios son difíciles), pero no te estoy pidiendo que de repente te lances a una relación abierta. Ni siquiera te he preguntado si tendrías o no interés en hacer algo así. Nosotros tenemos una, sí, pero no es una especie de proyecto de conversión a gran escala.
Nosotros simplemente… bueno, literalmente lo hacemos. Recibir toda esa condescendencia sobre lo lindo que es que hagamos algo diferente mientras aseguras que tú nunca harías algo así, te deja como un idiota y vigilante del statu quo, seas o no consciente de lo que haces. Así que ya basta, por favor.
"¿QUIERES COGER?"
Una cosa a veces divertida y a veces rara que trae ser una pervertida semipúblicamente es que algunos de tus amigos (y bastantes desconocidos) te ven como una buena opción para resolver sus conflictos sexuales. Es difícil culpar a la gente por esto, y creo que no puedo juzgar con precisión cómo me sienta porque —oh, sorpresa— suelo ser mucho más comprensiva con las invitaciones de experimentar algo perverso de la gente que me resulta atractiva.
Por una parte, hay desconocidos que asumen que una mujer en una relación abierta está dispuesta a cogerse a todo lo que se le pase por delante, incluidos ellos, y eso es asqueroso. Por otra parte, se dan conversaciones interesantes y profundas con otras personas sobre sus propias preferencias e intereses secretos. Y luego están los de: “¡Eh! ¿No sería raro si cogiéramos todos ahora mismo?”. Esos son divertidos.
En resumidas cuentas, cualquiera que haya ido soltero a la boda de un familiar o siendo gay haya vivido en un hogar conservador o haya pasado por una ruptura con amigos que parecen estar viviendo la plenitud en pareja, sabe que el hecho de que te definan por tu estado sentimental o por tus preferencias sexuales es tedioso y reduccionista. Como mínimo genera una conversación incómoda. Si quieres tener una buena charla sobre las dinámicas de las relaciones en algún momento, genial, pero yo no siempre estoy dispuesta a hablar del tema. Llévame a tomar un café o, mejor aún, algo con alcohol, y platicamos. Hasta entonces, mejor nos dedicamos a criticar la barba de ese tipo, que seguro nos la pasaremos mejor.
Sigue a Monica en Twitter: @monicaheise.
Monica Heisey https://ift.tt/eA8V8J
No hay comentarios:
Publicar un comentario